La Casa Batlló, una de las icónicas obras del genio Antonio Gaudí, se ha convertido en una auténtica mina de oro para sus actuales propietarios, la familia Bernat. Los herederos del fundador de Chupa-Chups volvieron a cerrar en 2025 un ejercicio récord en cuanto a la explotación del monumento. Un rendimiento que crece a ritmo de dos dígitos desde la superación de la pandemia y que ya ha hecho embolsarse a los Bernat cerca de 70 millones de euros.
Se trata de la cifra agregada de dividendos que Casa Batlló ha distribuido desde el final de la crisis del coronavirus. Un botín que ha ido a parar a su accionista único, Bernat Family Office, la mercantil a través de la que la familia de empresarios canaliza y gestiona parte de su patrimonio.
El montante ha experimentado un considerable impulso gracias a la remuneración con cargo a los resultados de 2025, que ha sido especialmente onerosa. No en vano, el dividendo acordado por el consejo de administración y aprobado por la junta de la sociedad Casa Batlló a finales del pasado mes de junio ascendió a 23,5 millones.
La cantidad representa un incremento del 38% en relación al que Bernat Family Office percibió el pasado año. Con todo, más significativo aun es el hecho de que buena parte de este incremento tiene que ver con el hecho de que los propietarios de Casa Batlló decidieron elevar el porcentaje del beneficio a destinar a esta remuneración.
Mayor 'pay-out'
De hecho, el resultado de Casa Batlló en 2025 fue de 29,119 millones, una cifra que mejora en un 10,7% la registrada en el ejercicio anterior. El incremento permite mantener el ritmo de crecimiento a doble dígito de los últimos años pero es sensiblemente inferior al incremento del dividendo.
En este caso, los Bernat han decidido aprovechar un nuevo registro histórico de resultados para repartirse algo más del 80% del beneficio. En 2024, hicieron lo propio con algo menos del 65% del resultado neto.
Detalle de la Casa Batlló
A pesar del incremento en la proporción del resultado destinado al dividendo, el rendimiento del negocio en 2025 estuvo en línea con el del año anterior. De hecho, la cifra de negocios se mantuvo en torno a los 65 millones (más concretamente, 65,7 millones), frente a los 65,2 millones de 2024.
La mejora del resultado se fundamentó en un elemento extraordinario como fue la resolución favorable a la compañía de un pleito que mantenía con una de las empresas a la que contrató para llevar a cabo las múltiples reformas que se han realizado en el singular activo durante los últimos años.
La reclamación de Casa Batlló acabó en un proceso de arbitraje, que ha terminado por dar la razón a los Bernat. Una circunstancia que se ha traducido en un ingreso extra de 2,3 millones.
Los administradores de la sociedad admiten en el informe de gestión que la cifra de negocios representa "una estabilización después de que en los últimos ejercicios se dieran fuertes aumentos como consecuencia de las inversiones realizadas tanto en la oferta museística como en productos complementarios para los nuevos visitantes de la ciudad de Barcelona".
Más inversiones
Las citadas inversiones, focalizadas principalmente en tecnología, han servido para introducir novedades en la experiencia de visitar el monumento, que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la Ciudad Condal.
En el citado informe, los gestores de Casa Batlló adelantan que su estrategia pasa por seguir incrementando los productos y servicios ofrecidos a los visitantes de la simpar obra de Gaudí. Pero también apuntan a ampliar líneas de negocio e incrementar la inversión con vistas a mejorar y abrir nuevos espacios dentro del museo.
"Se espera que ello redunde en incrementos de negocios significativos para los próximos años", asegura el documento.
