Fotomontaje con el empresario José Elías y los taxis de Grupo Garrido

Fotomontaje con el empresario José Elías y los taxis de Grupo Garrido Crónica Global

Business

José Elías, enfrentado 11 años a los taxis Garrido por un millón de euros

La operación fue un acuerdo entre empresarios, pero las partes discrepan sobre si el dinero fue una inversión o un préstamo

Más información: Elías se replantea el asalto al mercado renovable nórdico tras dispararse 100 millones el coste

Leer en Castellano
Publicada

El empresario José Elías, un millón de euros y los taxis de Grupo Garrido. Son los tres elementos de una disputa empresarial que este medio ha podido reconstruir y que, 11 años después, acaba de quedar resuelta.

Los hechos se remontan a 2015. La empresa de servicios para taxis Grupo Garrido atravesaba dificultades económicas y Excelsior, la patrimonial de José Elías, puso sobre la mesa una cantidad cercana al millón de euros (unos 980.000 euros). En eso coinciden ambas partes.

También coinciden en que la operación se articuló inicialmente a través de Eduard Romeu, exvicepresidente de Audax Renovables, la empresa de Elías, que ejerció de enlace entre el empresario y la compañía de taxis. A partir de ese punto, sin embargo, las versiones ya no coinciden.

José Elías / X

José Elías / X

Una oportunidad

Carlos Garrido, responsable de Grupo Garrido, explica a este medio que el dinero de Excelsior respondía a un proyecto concreto: preparar a la compañía para la electrificación de su flota. “Nosotros vimos una oportunidad a futuro. Y en este momento surgió la oportunidad de que José Elías, a través de su patrimonial Excelsior, invirtiera en estructura y en potencia”, explica.

La compañía consideraba que la transformación del taxi hacia el vehículo eléctrico requeriría inversiones demasiado elevadas para afrontarlas en solitario y que necesitaba un socio financiero para acometerlas.

“En una operación, sí o sí, vas a necesitar un partner”, sostiene Garrido, que recuerda que su empresa contaba entonces con unos 60 coches. Su planteamiento era que la electrificación de la flota, y posteriormente la llegada del coche autónomo, exigirían una capacidad de inversión que una empresa familiar como la suya difícilmente podía asumir por sí sola.

Un préstamo

Elías niega tajantemente esta interpretación. Según su versión, nunca vio en Garrido una oportunidad de inversión ni entró en la operación pensando en electrificar los taxis. Su explicación es mucho más sencilla: Romeu le pidió ayuda para una compañía que estaba al borde de la quiebra y él accedió a prestarles temporalmente el dinero.

De hecho, explica que la operación se hizo desde la confianza y sin documentarla formalmente, algo que, con el paso del tiempo, dificultó la recuperación de los fondos.

Taxi / Taxi Barcelona

Taxi / Taxi Barcelona

Lo que pasó después

Las discrepancias resultan clave para entender lo que ocurrió después. Para Garrido, Excelsior había entrado en un proyecto del que posteriormente quiso salir. Para Elías, en cambio, se trataba simplemente de dinero prestado que debía ser devuelto.

Garrido sostiene que cuando Excelsior quiso recuperar su inversión, la compañía ya había destinado el dinero a la creación de estructuras e instalaciones vinculadas al proyecto y no podía devolverlo de golpe. “Al final, lo que quiso es salirse del proyecto, pero nosotros ya habíamos invertido ese dinero en la creación de espacios para todas estas cosas”, explica. Según su versión, la desinversión requería tiempo y pasos que la situación financiera de la empresa no permitía acelerar.

La disputa se ha prolongado durante años. Elías asegura que tuvo que reclamar reiteradamente el dinero y que, al cabo de cinco años de insistir, Garrido incluso llegó a proponerle saldar la deuda mediante la entrega de un terreno. Garrido, por su parte, sostiene que la cuestión era cómo articular la salida de una inversión que ya había sido ejecutada.

El desenlace

Finalmente, según ha podido saber este medio, la semana pasada ambas partes dieron por cerrado el conflicto. Elías asegura que Garrido ha devuelto el dinero acordado, aunque con una quita. Para poder hacer frente al pago rápido que exigía el entorno de Elías, Garrido confirma que han tenido que recurrir a la obtención de financiación a través de fondos de banca privada, dejando la resolución definitiva en manos de los abogados de ambas partes.

Más de diez años después de aquella operación, Elías recupera así parte del dinero que puso en Garrido, y ambas partes emprenden caminos separados. Lo que queda por esclarecer es qué fue exactamente aquel millón: una inversión para electrificar los taxis o un préstamo temporal entre empresarios que nació de una relación de confianza.