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Grifols es una de las joyas ocultas de la corona de la biofarmacéutica. Más allá del apellido de los fundadores de la empresa, la marca se ha convertido en los últimos años en un activo notablemente ponderado. La prueba es la valoración que la propia familia Grifols, primer accionista de la cotizada, hace del nombre que ha extendido por cuatro continentes: más de 100 millones de euros.

Un factor que también contribuye de forma significativa al propio patrimonio familiar. Esta circunstancia se debe a que los empresarios que dan nombre al productor de hemoderivados mantienen una participación en la sociedad mercantil que se encarga de la gestión y la explotación de la marca.

En estos primeros días de agosto se cumple un año de la fusión de Deria y Ralledor Holding, las instrumentales con las que la rama de los Grifols Roura y sucesores controlan algo más de un 15% de la compañía. Al patrimonio de la nueva Deria, resultante de la operación, se incorporó la participación de un tercio del capital que los Grifols Roura mantenían en Marca Grifols S.L. a través de Ralledor.

Las primeras cuentas de Deria después de la fusión, correspondientes al ejercicio 2025 al completo, ya incluyen a Marca Grifols en el apartado destinado a "empresas del grupo". El coste de la participación, concretamente el 33,3%, se eleva a 34,78 millones de euros.

Detalle de la sede de Grifols en Sant Cugat / GRIFOLS

No ha sido el único impacto positivo de la incorporación de Marca Grifols al balance de Deria. Además del incremento patrimonial, la mercantil que gestiona el potente emblema de la biofarmacéutica también ha contribuido a la empresa fusionada con ingresos de 1,21 millones de euros.

La procedencia de esta cifra es el jugoso dividendo que Marca Grifols ha repartido con cargo a sus resultados de 2025. Un ejercicio que cerró con beneficios de 5,83 millones de euros. La remuneración al accionista aflora un 'pay-out' (proporción del resultado destinada a recompensar a los socios) superior al 60%.

Vuelta al dividendo

El dividendo de Marca Grifols supone cerca de un 10% de los ingresos totales de Deria. Éstos se han visto notablemente impulsados por los dividendos de la propia Grifols, que han aportado algo más de 11 millones de euros adicionales.

Tras cuatro años sin la figura de la remuneración al accionista, Grifols retomó los dividendos en 2025, con un montante total de 102 millones, más una cifra complementaria abonada ya en 2026, por lo que no se refleja en las últimas cuentas de Deria.

La compañía dejó en suspenso el reparto de dividendos en 2021 debido a la presión de la banca acreedora por el abultado endeudamiento. Una situación que se vio agravada aquel año con la adquisición a través de una OPA de la alemana Biotest AG.

Entre los compromisos contraídos con las entidades financieras figuró el de no retribuir a los accionistas hasta que la ratio deuda/Ebitda, que mide el apalancamiento, se redujera al entorno de cuatro.

Imagen del CEO de Grifols, Nacho Abia Cedida

Tras la grave crisis generada por el informe del fondo especulador Gotham City, los Grifols aceleraron el proceso de profesionalización de la gestión que habían iniciado poco antes del desplome de la acción. Hasta el punto de que ningún miembro de la familia ocupa cargo ejecutivo alguno en la biofarmacéutica.

Durante la reunión con inversores y analistas del pasado año (Capital Markets Day), el consejero delegado del grupo, Nacho Abia, adelantó el regreso del dividendo para ese mismo año. El ansiado anuncio fue acogido por el mercado con un fuerte repunte de las acciones.

La fusión de las patrimoniales de los Grifols Roura han supuesto también la vuelta a beneficios de Deria. La mercantil cerró el pasado ejercicio con un resultado positivo de 11,42 millones de euros, en gran parte por los ingresos derivados del citado dividendo.

Tras la operación, Deria acumula una participación del 15,2% en el productor de hemoderivados. A precios actuales, el valor de mercado de este paquete de acciones supera los 745 millones de euros.

Relevo generacional

La combinación de los negocios de la antigua Deria y Ralledor tiene como principales objetivos la simplificación de la estructura societaria de los Grifols Roura, así como canalizar a través de una única entidad los dividendos de las diferentes participadas. Es el caso de Grifols S.A. y también de Marca Grifols.

La fusión también pretende facilitar la integración de dos generaciones familiares y la elaboración de un protocolo que garantice el relevo en la gestión de los negocios y la preservación del patrimonio.

De hecho, el consejo de administración de Deria está compuesto por Enrique, Núria, Albert y Raimon Grifols Roura, todos ellos hermanos del expresidente de Grifols y actual presidente de honor, Víctor Grifols. Como representante de la siguiente generación figura en este organismo Víctor Grifols Deu, hijo de este último y que llegó a ostentar el cargo de consejero delegado de la biofarmacéutica junto a su tío Raimon.