El Banco de España le ha cortado el grifo a Goin, la startup catalana que quiso revolucionar el sector bancario.
El regulador le ha suspendido cautelarmente el servicio de ejecución de operaciones de pago y la aplicación tiene prohibida la transferencia de dinero.
Por ello, la compañía ha prohibido la creación de nuevas cuentas y ha paralizado algunos de sus servicios.
Según diversas quejas a las que ha tenido acceso este medio, los usuarios describen retiradas bloqueadas durante días, la desactivación de la retirada instantánea y transferencias que, según las mismas quejas, se eternizan.
Además, el servicio de atención al cliente es un laberinto kafkiano: el teléfono no funciona y solo sirve el chat de la propia app, que no ofrece soluciones concretas.
Dramático balance
El balance del grupo refleja unas pérdidas acumuladas de 10 millones de euros desde su fundación.
En el último ejercicio del que hay registros, el de 2024, la compañía registró unos números rojos de 1,3 millones y una facturación de apenas 2,2. El fondo de maniobra era de 1,6 millones negativos y las deudas de casi 2,5 millones.
Los fundadores de Goin en una imagen de archivo
De momento, la empresa sobrevive gracias a los 9 millones que ha inyectado su accionista único Parkman Solution, una empresa estadounidense que financia las pérdidas y garantiza la liquidez operativa.
Historia de la empresa
¿Pero qué es Goin? La empresa nació en Barcelona a principios de 2018, aunque la sociedad que la sustenta, Prakma Innovation, se constituyó el año anterior.
La fundaron tres jóvenes ingenieros, David Riudor, Carlos Rodríguez y Gabriel Esteban, con la idea de ayudar a lo que entonces llamaban "nativos digitales" a ahorrar de forma automática, conectando la aplicación a la cuenta bancaria del usuario y desviando pequeñas cantidades hacia objetivos de ahorro sin que este tuviera que hacer nada.
Riudor, consejero delegado de la compañía, había trabajado como mago profesional desde los 13 años, con formación en hipnosis y programación neurolingüística.
Muy rápido cautivaron a los medios. Ganaron un premio en San Francisco que la propia compañía presentó como el título de mejor startup del mundo en fase semilla, fueron elegidos como la fintech más innovadora de España en 2018 y llegaron a colarse en la lista Forbes 30 under 30 de finanzas para Europa.
En sus primeros años, Goin encadenó varias rondas de financiación que le inyectaron más de 10 millones de euros de capital externo. Entre los inversores se encontraba nada más y nada menos que el fondo público Institut Català de Finances (ICF) de la Generalitat.
La app fue ampliando funcionalidades en los siguientes años, con cashback de compras, inversión en criptomonedas, un asistente basado en inteligencia artificial… Por último, en 2025 hicieron un desesperado giro hacia el negocio B2B con el lanzamiento de una herramienta de Banking-as-a-Service pensada para que otras empresas gestionaran pagos y cuentas digitales a través de su tecnología.
Goin y el Banco de España se explican
El Banco de España, preguntado por este diario, ha explicado que se trata de una medida provisional "hasta que se resuelva un expediente administrativo" y ha detallado que no se puede facilitar más información al respecto porque el expediente es reservado y está en tramitación.
La medida adoptada por el supervisor se ampara en el artículo 111 de la Ley 10/2014, de ordenación, supervisión y solvencia de entidades de crédito, que regula las medidas provisionales dentro de un procedimiento sancionador, y en el artículo 56 de la Ley 39/2015 del procedimiento administrativo común. Se trata, por tanto, de una medida cautelar y no de una sanción firme.
Equipo de Goin
Conviene recordar que la licencia de entidad de pago supervisada por el Banco de España no recae sobre la empresa, sino sobre un tercero: Easy Payment and Finance EP SAU, entidad con sede en Madrid inscrita en el Registro Oficial de Entidades de Pago a través de la cual Goin canaliza los fondos de sus usuarios.
Fuentes de Goin han trasladado a este diario su versión de los hechos. Según confirman, la medida cautelar no afectaría a la actividad que la aplicación ofrece actualmente a sus usuarios, sino a la entidad de pago con la que trabaja la compañía.
