“El Cava inyectará cerca de 100 millones de euros a los viticultores”. Es el mensaje que ha lanzado la DO Cava este miércoles para alejar los peores augurios. Tras semanas de temor a un excedente histórico que hundiera el precio de la uva, el organismo regulador sostiene ahora que la campaña mantendrá los precios del año pasado.
Las fuentes consultadas deducen que esos 100 millones, cuyo cálculo no se explica, salen de multiplicar 200 millones de kilos de uva por un precio medio de 0,50 euros el kilo o, más probablemente, 250 millones por 0,40. En el comunicado, la DO Cava asegura que se ha mantenido el precio de la uva del año pasado, cuando los precios oscilaron por esas cifras.
Sin embargo, a estas alturas resulta imposible determinar un precio medio, ya que la mayoría de la uva comprada por los gigantes del sector todavía no tiene un precio pactado definitivo.
No hace ni un mes que el Institut Agrícola Català de Sant Isidre alertaba de que la uva se estaba vendiendo a 0,35 euros/kg. Ahora parece que los peores escenarios se pueden descartar, en parte porque, lo que es malo para la producción puede suponer una tregua para el mercado: las olas de calor y la falta de lluvias han malogrado la campaña de forma que se evitará el excedente previsto, que el Institut Agrícola llegaba a cifrar en 100 millones de kilos.
Pero esquivar el peor escenario no significa poder cantar victoria. Entre los viticultores, el mensaje de la DO se ha vivido con “una profunda preocupación”.
Viñedos
La letra pequeña
La Associació de Viticultors del Penedès (AVP), que este año ha logrado asiento propio en el Consejo Regulador de la DO, denuncia que el relato difundido contrasta frontalmente con la realidad que viven los viticultores en el campo.
La afirmación de que los precios se mantienen, explica la asociación en un comunicado, oculta una letra pequeña: muchas bodegas solo respetan la cotización de la campaña anterior para una fracción del volumen contratado, mientras que abonan el resto a precios que en algunos casos se desploman hasta los 0,25 o 0,30 euros/kg. Es, como ya explicó este medio, lo que trató de hacer Vallformosa, la bodega de la presidenta de la DO, Marta Vidal.
Así, para el agricultor, el balance global de la liquidación queda muy por debajo del umbral de rentabilidad.
El impacto real
El comunicado también presume de cotizaciones de hasta 1 euro/kg en uva ecológica y cosechada a mano para los 18 elaboradores integrales de la denominación.
Sin embargo, desde el sector vitícola remarcan que este volumen de compra es marginal y, en gran medida, responde a transacciones internas entre fincas y bodegas del mismo grupo empresarial, sin impacto real en la economía de la mayoría de los más de 6.200 viticultores que la DO se vanagloria de proteger.
Un viñedo
Trabajar a pérdidas
El cálculo de costes añade más presión al campo. Con un coste de producción medio estimado entre los 0,49 y los 0,55 euro/kg, según los estudios elaborados por el INCAVI, vender por debajo de estos valores aboca a los viticultores a trabajar a pérdidas.
Desde la AVP exigen al Consejo Regulador que abandone los "mensajes triunfalistas" y aporte datos agregados, transparentes y desglosados por varietales y grandes volúmenes de compra.
La entidad insiste en que no se puede construir la credibilidad del sector a base de titulares mientras la realidad a pie de viña sigue amenazando la continuidad del paisaje y de las explotaciones del Penedès.
La AVP advierte, además, de que el precio de la uva acaba marcando el del vino base para cava. A su juicio, mantener unas cotizaciones tan bajas no solo condena a los viticultores a trabajar a pérdidas, sino que también empuja a la baja el precio del vino base, poniendo en serio riesgo la viabilidad económica de la producción de uva.
