Una frase de Marc Murtra, presidente de Telefónica, en la nota de los resultados del segundo trimestre de la compañía explica, mejor que cualquier cifra, por qué la operadora ha elegido, de forma rigurosa, revisar al alza precisamente el objetivo de ingresos por el negocio principal de la operadora y no otro.
El ejecutivo sostiene que el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL) es quizás el parámetro más importante en una empresa de telecomunicaciones. Porque refleja el funcionamiento del negocio core.
Previsiones al alza
No se trata de una observación menor, dado que una compañía puede mejorar su beneficio por vías contables; puede mejorar sus ingresos por efecto del tipo de cambio; y puede mejorar su Ebitda aplazando inversión.
Pero el flujo de caja operativo después de arrendamientos resiste peor esos maquillajes: mide lo que el negocio genera una vez pagado lo que cuesta sostenerlo, o sea, costes operativos y capex. Al señalarlo como métrica principal, Murtra elige el terreno en el que quiere que se juzgue su gestión, esa rigurosidad de la que se hablaba.
Y ese es, precisamente, el objetivo que la compañía ha revisado. Telefónica eleva su previsión de crecimiento del OpCFaL para 2026 desde por encima del 2% hasta por encima del 3%, una mejora del 50%; mientras, mantiene sin cambios el resto de metas.
La revisión llega apenas dos meses y medio después de que la propia compañía confirmara ese mismo objetivo al publicar las cuentas del primer trimestre, y nueve meses después de presentar el plan estratégico Transform & Grow.
Gestión rigurosa
El resto de la declaración se mueve en un registro deliberadamente sobrio. Murtra describe el trimestre como otro más de consecución y ejecución de la estrategia que aspira, no sin ambición, a convertir a Telefónica en la mejor vía de acceso de ciudadanos, empresas y administraciones a las tecnologías digitales.
El ejecutivo afirma que el plan está dando los resultados esperados y atribuye la mejora a una gestión que califica de ambiciosa, rigurosa y eficaz. En su vocabulario no aparecen ni el giro ni la refundación: en su lugar, figuran la ejecución, el rigor y la consecución. Es el lenguaje de quien ha decidido que el valor de su gestión se medirá por la capacidad de cumplir lo prometido, y no por la de sorprender.
Fachada de la sede de Telefónica en Madrid
Las cifras respaldan esa elección de terreno. El OpCFaL ajustado alcanzó los 1.279 millones de euros en el trimestre, con un crecimiento del 6,7% en tasa de cambio real y del 2,9% en constante, y acumula 2.654 millones en el semestre. Es, junto al Ebitda ajustado y a los ingresos por servicio, una de las tres métricas que sostienen la afirmación de la compañía sobre su tercer trimestre consecutivo de crecimiento simultáneo.
Aunque Murtra no hace alusión a él, hay un elemento relevante que se desprende de las cifras. Con unos ingresos totales estancados en tasa constante, el Ebitda ajustado avanza un 2,7% y el flujo de caja operativo un 2,9%.
Segundo semestre exigente
Esa divergencia entre facturación y resultado describe un apalancamiento operativo en funcionamiento. Es decir, la compañía está extrayendo más caja de un volumen de negocio esencialmente estable. Y la comparación con el trimestre anterior la refuerza. Entre enero y marzo, con los ingresos creciendo un 0,8%, el Ebitda subía un 1,8% y el OpCFaL, un 2,4%.
El contexto en el que Murtra defiende estas cifras no es trivial. La compañía absorbe una provisión de 265 millones por la reestructuración de Telefónica Alemania, un cargo que reduce el beneficio neto reportado del trimestre a 73 millones sin alterar la trayectoria subyacente. Y afronta un segundo semestre exigente: 944 millones de flujo de caja libre acumulados frente a un objetivo anual próximo a los 3.000 millones.
El presidente concluye su comentario de los resultados con la afirmación de que el resto de las métricas operativas y financieras están en línea para cumplir los objetivos de 2026. El dividendo de 0,15 euros por acción, confirmado en la nota, es la traducción práctica de ese compromiso.
