La propuesta de nueva financiación autonómica del Gobierno central se ha encontrado con la oposición de una gran mayoría de ejecutivos regionales. Sin embargo, ha recibido un inesperado apoyo, el de Moody’s.
La agencia de calificación ha avalado la reforma, a la que considera una valiosa oportunidad para que las comunidades autónomas mejoren significativamente su situación financiera. Sobre todo, en el caso de Cataluña.
Un informe emitido por la agencia de rating señala al territorio como uno de los más beneficiados por el nuevo sistema de financiación, que contempla la asignación de 21.000 millones de euros adicionales a las CCAA por parte del Estado hasta 2027.
Una circunstancia que, bajo su criterio, permitirá a las regiones elevar de forma notable sus ingresos operativos y con ellos, mejorar su fortaleza fiscal, reducir déficits y aminorar la presión de los costes de la deuda.
Cataluña, infrafinanciada
"Las mayores beneficiadas serán aquellas que están claramente más endeudadas, como Cataluña y Andalucía, dado que son las que recibirían un mayor volumen de fondos adicionales", señala Moody’s.
El informe también sitúa a Cataluña entre las CCAA que actualmente se encuentran infrafinanciadas por el Estado, aunque pone por delante a otras como Comunidad Valenciana y Murcia, que presentan la ratio de financiación per cápita más reducida.
Declaración institucional de Salvador Illa, presidente de la Generalitat, por el acuerdo sobre la financiación singular
Para todas ellas, el nuevo sistema supone un factor positivo desde el punto de vista crediticio, toda vez que les permitiría mejorar su situación financiera, con menor déficit y menores costes. Un escenario propicio para regresar a los mercados de deuda en busca de financiación adicional.
Una posibilidad que para algunas de las CCAA está virtualmente cerrada debido precisamente a su desfavorable situación derivada de los elevados endeudamientos.
Riesgo crediticio
De nuevo, es el caso de Cataluña, que cuenta con una calificación por parte de la propia Moody’s de Baa3. De acuerdo con el sistema de la agencia, se trata del último tramo del grado de inversión. Una revisión a la baja supondría la pérdida de éste y la entrada en el grado especulativo (los comúnmente conocidos como "bonos basura").
Pese a que la calificación actual no pone en duda la capacidad del emisor para repagar la deuda, sí advierte de posibles dificultades en el caso de que se dé un eventual cambio de ciclo más brusco de lo esperado; en este caso, la solvencia sí estaría algo más comprometida.
Postura "estable"
Aunque esté dentro del grado de inversión, la cercanía al grado especulativo hace que Cataluña tenga que soportar mayores costes a la hora de acudir a los mercados en busca de financiación. Para colocar con éxito los bonos, los inversores exigen un mayor retorno para compensar el riesgo que supone suscribir deuda con la calificación más baja dentro del grado de inversión.
Además, la perspectiva de Moody’s en relación con la deuda emitida por la Generalitat es "estable", lo que no anticipa cambios en el corto plazo.
El ministro de Hacienda, Arcadi España / EP
El informe añade que la ejecución del nuevo sistema de financiación permitiría incrementar la autonomía fiscal de las CCAA, dado que podrían combinar los fondos que reciben del Estado con los obtenidos en los mercados. Una posibilidad que, a criterio de Moody’s, redundaría en una mayor flexibilidad e independencia fiscal, así como en una mejor gestión de las respectivas cajas.
La agencia también advierte de una serie de riesgos para el caso de que, finalmente, la propuesta del Gobierno no saliera adelante. Moody’s recuerda que buena parte de los fondos de que disponen las CCAA depende del Estado, tanto por aportaciones directas como por la recaudación compartida de impuestos como el IRPF y el IVA.
Riesgos
Dado que las previsiones de crecimiento de España han sido rebajadas para 2026 y 2027, sucede lo mismo con las expectativas de los fondos que llegarán hasta las CCAA. Y además, se da la circunstancia de que el gasto de los gobiernos autonómicos es creciente debido a que entre sus competencias se encuentra la gestión de servicios públicos como la sanidad y la educación.
En su análisis, Moody’s menciona factores de riesgo como el pronunciado envejecimiento de la población, que encarece los costes del sistema sanitario. Y también las consecuencias económicas de las catástrofes climáticas, como los incendios forestales y las inundaciones.
No obstante, en este caso la agencia sitúa a Cataluña como una de las CCAA en las que el impacto del envejecimiento de la población es más reducido. Entre los factores que lo hacen posible figuran un mayor flujo de inmigración y mejores oportunidades de trabajo y estudios, que atraen a población más joven desde otros lugares de España.
El aval de Moody’s
De hecho, Moody’s destaca que Cataluña presenta la menor proporción de inversión destinada a sanidad, con un 32,8%. La media de las cuatro CCAA con menor porcentaje en este capítulo (las tres restantes son Andalucía, Murcia y Comunidad de Madrid) se sitúa en el 38%.
Imagen de una de las sedes de Moody's / EP
Cataluña se ha quedado prácticamente como la única administración autonómica que apoya el nuevo sistema de financiación; el resto de territorios lo han rechazado al considerar que está especialmente diseñado para favorecer a la Generalitat. Un escenario que hace más llamativo el respaldo de Moody’s a la reforma del sistema, especialmente por provenir del entorno financiero.
En cualquier caso, la agencia también advierte de la dificultad que tendrá la reforma a la hora de salir adelante debido a la "posición minoritaria del Gobierno en el Parlamento" y al transcurso de una negociación con las CCAA que se aventura larga.
