La Generalitat ha dado luz verde a la instalación de una planta de baterías eléctricas del gigante saudí Abdul Latif Jameel (ALJ) en Rubí pese al rechazo del Ayuntamiento.
Un dictamen de la Dirección General de Políticas Ambientales ha estimado este julio que el proyecto no debe someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, lo que allana el camino para su ejecución una vez se completen los trámites urbanísticos pendientes.
Detrás de la iniciativa se oculta la sociedad FRV Robles SL, que forma parte de Fotowatio Renewable Ventures (FRV), la filial de energías renovables del conglomerado saudí Abdul Latif Jameel Energy, según la documentación a la que ha accedido este medio.
La compañía prevé instalar en la llanura de Can Balasch de Rubí un sistema de almacenamiento eléctrico stand-alone, conocido como Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS), compuesto por 40 módulos de baterías con inversor y diez transformadores, con una potencia total de 48.930 kW y una capacidad de 194.748 kWh, sobre una parcela de secano de 0,74 hectáreas.
El Ayuntamiento, en contra
Todo ello se ha aprobado pese al rechazo del Ayuntamiento del municipio, que emitió el 18 de marzo de 2026 un informe desfavorable al proyecto.
El consistorio ha alegado que la instalación aumenta la presión sobre el suelo no urbanizable del municipio, altera el paisaje y los ecosistemas, reduce la calidad de vida de la ciudadanía y no preserva espacios agrícolas con función de conectores ecológicos y patrimoniales.
Además, Rubí ha reprochado a los promotores no haber valorado emplazamientos alternativos ya degradados, como el entorno de la subestación de Can Jardí, y ha subrayado la relevancia del corredor ecológico que conecta las sierras de Collserola y Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
A preguntas de este medio, el consistorio asegura que "no se oponen a este tipo de proyectos, sino que han querido ordenar la llegada de estas instalaciones y evitar una proliferación indiscriminada de las mismas".
Vita aérea de la ciudad de Rubí (Barcelona)
La parcela está calificada como suelo rústico protegido de valor agrícola, forestal y de recursos naturales. Según el Pla territorial metropolità de Barcelona, toda la superficie afectada dentro del plan consta de una "protección especial por su interés natural y agrario".
Además, el Pleno de Rubí aprobó inicialmente en junio de 2025 una modificación del planeamiento general para restringir precisamente este tipo de instalaciones en zonas con valores ecológicos relevantes como esta. Sea como fuere, no ha funcionado.
Los ecologistas, ignorados
A las alegaciones municipales se suman las de la entidad ecologista ADENC, que ha presentado una denuncia por la incompatibilidad del proyecto con el planeamiento de Rubí, la existencia de alternativas urbanas no estudiadas y la proximidad de las instalaciones a la masía de Cal Balasch, protegida como bien cultural de interés local.
Pese a todo lo anterior, el Departament de Territori que comanda Sílvia Paneque ha concluido que el proyecto puede tramitarse por la vía simplificada, sin evaluación ordinaria, aunque sujeto a once condiciones adicionales.
Condiciones
Algunas de las disposiciones que pide la Generalitat son adaptar el vallado perimetral para permitir el paso de la fauna, instalar una pantalla vegetal con especies autóctonas en todo el perímetro, limitar el horario de obras en el entorno de las zonas urbanizadas, garantizar el cumplimiento de la normativa acústica, controlar la contaminación del subsuelo y detener las obras si aparecen restos arqueológicos o paleontológicos, dada la proximidad de yacimientos.
La inversión, cuyo importe no ha trascendido, forma parte de una ofensiva de la saudí ALJ en Cataluña. La sociedad anunció en febrero de 2026 una expansión de más de 1.200 MW en sistemas de almacenamiento con baterías en España para 2026-2027, de los que 334 MW y 1.336 MWh se reparten en seis instalaciones en las provincias de Barcelona, Girona y Tarragona.
Abdul Latif Jameel (ALJ), con inversiones en automoción, energía, logística y finanzas, factura unos 3.000 millones de euros anuales y fue fundada hace más de 80 años en Arabia Saudí.
