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Cambios de relevancia en AN Grup, una de las más célebres y exitosas compañías de restauración en Cataluña de las últimas décadas. Artemi Nolla Furriol, fundador del grupo en los 90, cede el testigo como administrador a su hijo Artemi Nolla Winkel, que ya se incorporó a la empresa hace algunos años.

El relevo generacional ha llegado además acompañado de modificaciones en la estructura societaria. Hace algo más de una semana, la junta de accionistas de Artemi Nolla Grup acordó el traspaso de la actividad relacionada con el negocio de la restauración. Un activo que incluye el capital de todas las sociedades del grupo que respaldan a los diferentes establecimientos de la compañía.

Restaurantes Tapa Tapa y Citrus CG Barcelona

En virtud de la operación, estas actividades, que también comprenden la gestión centralizada de la tesorería y de la financiación de las filiales relacionadas con el negocio de la restauración, pasan a formar parte de la mercantil Restaurants i Bars ANG.

Se trata de una sociedad registrada recientemente por AN Grup, concretamente el pasado mes de mayo, con vistas a articular esta modificación. La nueva filial está participada al 100% por AN Grup y comparte su domicilio social en la barcelonesa avenida Diagonal, en el distrito del Eixample.

De este modo, la matriz pasará a desempeñar un papel similar al de una sociedad holding. El fundador y hasta ahora administrador de AN Grup, Artemi Nolla Furriol, ha declinado hacer comentarios a la información, a requerimiento de Crónica Global.

Aunque sería el primer relevo generacional en lo que se refiere a AN Grup, lo cierto es que Artemi Nolla Winkel es uno de los representantes de la cuarta generación de restauradores en la familia.

Extensa tradición

Los inicios se remontan a un modesto bar en la Meridiana, zona de Sant Martí, que abrió el abuelo del fundador de AN Grup. Nolla Furriol comenzó a trabajar en el negocio familiar, al que sus padres habían dado continuidad, en los años 70. Tras empaparse del negocio y de la tradición familiar, en los 90 decidió emprender por su cuenta.

En ese punto se sitúa el origen de una compañía que, en la actualidad, gestiona en torno a 25 establecimientos ubicados en Cataluña y Madrid y que en 2024, último ejercicio del que ha registrado cuentas, logró una facturación de 57 millones de euros.

La Botiga, Txapela...

Precisamente, el relevo generacional llega en un momento óptimo para el propietario de establecimientos tan afamados como Tapa Tapa, La Botiga, Txapela o Piscolabis, entre otros. La cifra de negocios de 2024 mejora en un 7% la del ejercicio anterior. Pero lo más llamativo es la evolución registrada desde el final de la pandemia del coronavirus.

Desde el cierre de 2021, AN Grup ha disparado más de un 137% su facturación. O, expresado en otros términos, la ha multiplicado por 2,3.

El buque insignia de la compañía es la enseña Tapa Tapa, origen de AN Grup. Fue el primer establecimiento que abrió Nolla Furriol en su aventura empresarial por su cuenta. Una decisión arriesgada, toda vez que la experiencia fue pionera: un gran local especializado en tapas en Barcelona. Y además, en un paseo de Gràcia que, por entonces, no era ni mucho menos el bullir de comercios y establecimientos de restauración que es en la actualidad.

A partir de entonces llegó el resto de las principales marcas que componen el grupo: Mussol, Oassis, Txapela, La Botiga y Piscolabis, además de otros como Citrus, Qu Qu, Daps, NBA Café, etc.

A finales de la primera década del siglo, el grupo inició la diversificación con la adquisición de participaciones minoritarias en sociedades hoteleras. Poco antes de la pandemia estrenó el hotel Praktik Éssens, en el paseo de Gracia, cuya titularidad es 100% del grupo.

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