Publicada
Actualizada

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha pedido a Veolia que justifique su oferta económica en el macrocontrato del agua para ocho municipios metropolitanos, que pone en juego más de 1.000 millones de euros.

Es el trámite que marca la ley cuando una propuesta se sitúa por debajo de la media del resto de licitadores. Ello no altera que Veolia sigue siendo la firma mejor situada para adjudicarse el contrato después de liderar tanto la valoración técnica como la económica.

El AMB también ha pedido lo mismo a otras dos competidoras: GS Inima y Saur.

El requerimiento llega en la recta final de una licitación que se convocó en febrero y que debe resolverse en septiembre. Superadas la fase administrativa y la técnica (en la que Veolia logró la máxima puntuación posible, 49 sobre 49), el concurso entró la semana pasada en la apertura del sobre económico.

Desempeño económico

Ahí, la dueña de Aigües de Barcelona volvió a imponerse: ofreció 67,4 millones de euros para acometer las inversiones de 168,8 millones que exige el pliego en las redes de Cervelló, Corbera de Llobregat, Molins de Rei, la Palma de Cervelló, Ripollet, Sant Andreu de la Barca, Sant Cugat del Vallès y Tiana.

Le siguieron, a bastante distancia, la UTE de Saur y Gestagua (92,6 millones), la de Facsa, GS Inima y Constructora de Calaf (119,5 millones), la de Aqualia y Aguas de Valencia (126,5 millones), Sacyr (136,6 millones) y la portuguesa Indaqua (139,3 millones).

Veolia en el estreno de la nueva potabilizadora de Sant Feliu SIMÓN SÁNCHEZ BARCELONA

Los pliegos fijan que se considera temeraria toda oferta que quede más de un 5% por debajo de la media aritmética de las presentadas.

Con ese cálculo, la propuesta de Veolia, la de la UTE con Saur y la de GS Inima han quedado por debajo del umbral, lo que obliga a la mesa de contratación a pedirles que acrediten, en un plazo de cinco días hábiles, que sus cifras son sostenibles.

Es un trámite reglado y automático, pues la normativa de contratación pública lo activa siempre que detecta una desviación de este tipo, y está pensado para blindar al AMB frente a compromisos que después no puedan cumplirse, no para descartar de entrada al mejor postor.

Veolia ya ha superado controles similares en otros concursos de agua y haber vencido en la parte técnica y económica le da un margen amplio si hubiera alguna impugnación por parte de las adjudicatarias perdedoras.

El resultado, en septiembre

Será en septiembre cuando el AMB adjudique el contrato de la gestión del servicio de agua.

Una vez el AMB determine si las ofertas constituyen bajas temerarias o no, el proceso continuará con el periodo de alegaciones y revisiones técnicas y, finalmente, se presentará una propuesta adjudicataria al Consell Metropolità, que realizará la aprobación definitiva de la concesión.