Repsol obtuvo un beneficio neto de 2.201 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 265% con respecto a los 603 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior.
La multinacional atribuye el avance de su resultado neto al impacto de un efecto patrimonial positivo de 823 millones, a diferencia de cuanto sucedió en el primer semestre de 2025, cuando fue desfavorable en 400 millones por la caída de los precios de crudo y productos en ese periodo.
El grupo energético dirigido por Josu Jon Imaz ha señalado que estas cifras se dan "en un contexto de gran volatilidad en los mercados energéticos, especialmente desde el inicio del conflicto en Irán, que ha incrementado las fluctuaciones de precios y restringido la oferta".
Repsol ha destinado ya 2.400 millones en estos primeros seis meses del año para aumentar sus existencias y asegurar la continuidad del suministro energético.
El nuevo logo e imagen de marca de Repsol, en Madrid
El resultado neto ajustado, que elimina efectos extraordinarios y patrimoniales, alcanzó los 2.711 millones de euros en los seis primeros meses, un 134,7% más.
Por su parte, el flujo de caja de las operaciones (FCO) se situó en los 1.935 millones de euros y en 3.285 millones de euros excluyendo la variación del fondo de maniobra, 373 millones de euros por encima del mismo periodo de 2025.
La fortaleza de caja permitió al grupo reducir su deuda neta hasta los 3.667 millones de euros, 1.133 millones de euros menos a la del cierre del primer trimestre.
Resultados Financieros de Repsol (1S 2026) Resultats Financers de Repsol (1S 2026)
Recompra de acciones
La compañía ha decidido volver a acelerar en su estrategia de retribución a sus accionistas y ha aprobado un segundo programa de recompra de acciones propias, que complementan el pago del dividendo en efectivo, por importe de hasta 500 millones de euros.
Este se suma al ya finalizado programa de recompra de 350 millones de euros y contempla un tercero en octubre. En esta tercera recompra, Repsol alcanzaría el rango comprometido de distribución a los accionistas del 30% al 40% del flujo de caja de las operaciones.
