La multinacional energética Naturgy ganó 1.215 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un 5,9 % más que en el mismo periodo de 2025, según la información remitida este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La energética, presidida por Francisco Reynés, elevó además sus previsiones para el conjunto del ejercicio y ahora apunta a un beneficio superior a los 2.100 millones de euros, lo que marcaría un máximo histórico para el grupo.
El resultado bruto de explotación (ebitda) creció un 4,5% entre enero y junio, hasta los 2.975 millones de euros, mientras que la cifra de ingresos alcanzó los 10.097 millones, un 1,4% más que en la primera mitad de 2025.
Con estos números, Naturgy revisó al alza su plan estratégico 2025-2027: eleva un 5% su previsión de ebitda para 2026, hasta más de 5.500 millones, y un 10% la de beneficio neto, por encima de 2.100 millones.
El negocio del gas
Buena parte de la subida en facturación y beneficio se debe al gas. Los precios internacionales del combustible cotizan en máximos desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, por encima de los 60 euros el megavatio hora tanto en el mercado ibérico Mibgas como en el TTF holandés, la referencia europea.
La escalada bélica en Oriente Próximo ha añadido presión adicional a un mercado ya tensionado. Naturgy, que mantiene contratos de suministro a largo plazo firmados antes de estas crisis, ha logrado capitalizar ese contexto gracias a su gestión energética y al acuerdo con la argelina Sonatrach.
A ello se suma el papel creciente de las centrales térmicas de ciclo combinado, cuya aportación al sistema eléctrico se ha disparado casi un 34% en términos de ebitda tras el apagón que dejó a toda la península ibérica sin suministro el pasado 28 de abril.
Desde entonces, Red Eléctrica exige una operación reforzada que obliga a un mayor uso de estas plantas, de las que Naturgy dispone del mayor parque en España.
Sede de Naturgy en Madrid
La retribución a las redes eléctricas, revisada por la CNMC, también impulsó los resultados, con un crecimiento del 27,8% en el ebitda de este negocio. Como contrapartida, la comercialización de energía retrocedió un 17,4% y las renovables aportaron menos que un año antes.
La compañía invirtió 844 millones de euros en el semestre, un 5,9% menos que en 2025, centrados principalmente en redes de distribución y proyectos renovables. Su capacidad renovable instalada se sitúa en 8,4 gigavatios, con 1,3 GW en construcción. La deuda neta bajó hasta los 11.745 millones, frente a los 12.317 millones de hace un año, con un ratio de 2,2 veces sobre el ebitda.
Salida de CVC y BlackRock
El semestre coincide además con la culminación de la salida de BlackRock/GIP y CVC del capital de la energética, lo que ha llevado el capital flotante ('free float') hasta el 46%, el nivel más alto de la historia de la compañía. Reynés ha defendido que esta nueva estructura "refuerza la alineación de los accionistas en torno a una visión industrial a largo plazo" y simplifica la gobernanza del grupo.
El consejo de administración aprobó también el pago de un primer dividendo a cuenta de 2026 de 0,60 euros por acción, que se abonará el próximo 29 de julio, en línea con la política de retribución comprometida en el plan estratégico. En 2025, Naturgy repartió un dividendo total de 1,77 euros por acción, un 10,6% más que en 2024.
Pese al buen tono de los resultados, Reynés advirtió de que la evolución de los precios internacionales del gas "anticipa un invierno complejo", en el que la compañía trabajará para garantizar la seguridad de suministro.
