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Cataluña no ocupa un lugar preferencial en los planes de futuro de Ryanair, la aerolínea de bajo coste que ha dominado con puño de hierro el mercado aéreo español por número de pasajeros durante los últimos 15 años. El territorio que sirvió como puerta de entrada al mercado nacional de la compañía británica apunta a ser la víctima propiciatoria de batalla que libra desde hace meses el sector frente a Aena a causa de las alzas tarifarias en los aeropuertos.

Un proceso en el que Ryanair se ha arrogado un papel notablemente beligerante, hasta el punto de que no le ha temblado el pulso a la hora de tomar medidas. El impacto ha alcanzado a una de sus grandes bases, el aeropuerto de Girona-Costa Brava, en el que aterrizó discretamente durante la temporada de invierno de un ya lejano 2002.

No ha sido la única víctima de daños colaterales de una guerra que, por ahora, no tiene visos de un pronto final. Frente al recorte de asientos del 11% anunciado por la compañía para el programa de verano en la pista gerundense, la base de Santiago de Compostela se ha quedado prácticamente bajo mínimos; la de Zaragoza ha reducido su programación a la mitad. Y otras, como Vigo, Jerez o Tenerife Norte, directamente han desaparecido del mapa.

"Tenemos actualmente 300 aviones para una futura asignación y me encantaría que la mayoría fueran a parar a España. Pero para eso, los aeropuertos regionales tienen que solventar el problema de competitividad que arrastran, tienen que dejar de estar a mitad de capacidad", apuntó el jueves el consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson.

Eddie Wilson, CEO de Ryanair / EP

El ejecutivo aprovechó para lanzar el mensaje su intervención como principal invitado en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum. Un acto en el que su presentación corrió a cargo de Miguel Garrido, presidente de CEIM, la patronal madrileña.

Una circunstancia con muchos más elementos de causalidad que de casualidad. Recientemente, la compañía ha arrancado un centro de innovación en Madrid, desde el que presta servicio a todo su negocio en Europa. Con una apuesta eminentemente tecnológica, basada en ingeniería de datos e inteligencia artificial, que incluye generación de empleo altamente cualificado.

Escenario incierto

Poco antes de finalizar el primer trimestre, la aerolínea inauguró en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas el mayor hangar de mantenimiento de la aerolínea. Una inversión de 25 millones de euros de la que se deriva la creación de otros 700 empleos, también altamente cualificados.

En este punto, tras cerca de 25 años de presencia en España más de 11.000 millones de euros invertidos, Ryanair tiene más que garantizada su permanencia como actor relevante en el tráfico aéreo del país. Pero también tiene marcado en su hoja de ruta que el actual no es el mejor de los escenarios a lo largo de su trayectoria en el mercado nacional.

"Teniendo en cuenta todo lo que hemos invertido, no es ideal lo que tenemos ahora en España. El país tiene la mejor red de aeropuertos regionales de Europa. Pero en la medida en que no resuelva el problema de la competitividad, perderá el tren de la conectividad", señaló Wilson.

Sin embargo, las recientes apuestas de la compañía por centros operativos en España, que prestan servicio más allá de las fronteras locales, representan una prueba palpable de que no todo el negocio se circunscribe a aeropuertos y pasajeros.

El caso andaluz

Precisamente, otro de los proyectos de Ryanair que podría localizarse en el país está relacionado con un centro de reparación de motores, al que aspira Sevilla. No muy lejos de allí, Málaga es uno de los paradigmas de la compañía en lo que respecta a aeropuerto regional competitivo.

"Ha conseguido situarse como uno de los aeropuertos más importantes de Europa y lo ha hecho porque ha invertido para tener pasajeros durante todo el año", ha explicado el ejecutivo. Wilson ha alabado la capacidad de Andalucía para atraer inversiones, un aspecto en el que la capital de la Costa del Sol está mostrando una capacidad que, incluso, sobrepasa a la de la propia Sevilla.

Un avión de Ryanair UNSPLASH

En este impulso ha sido un factor determinante una política fiscal favorable para la inversión, que Ryanair ha encontrado también en mercados como Italia y Suecia. "En algunas zonas han reducido los impuestos locales; en Alemania se lo plantean. Hace mucho tiempo que los aeropuertos no son un simple destino, una mera infraestructura que retorna parte de la inversión a los gobiernos en forma de dividendo. No tiene sentido si después sólo son capaces de cubrir la mitad de su capacidad".

Por encima de las tarifas de Aena, el elemento de la fiscalidad tampoco juega en estos momentos a favor de Cataluña frente a otros destinos. Wilson mencionó los ejemplos de Madrid y Andalucía, lo que tampoco resultó casual.