ACS ha estrenado la alianza alcanzada recientemente con Blackrock-GIP para el desarrollo de centros de datos con un primer contrato en su centro de Dallas-Fort Worth, en el Estado norteamericano de Texas.
El acuerdo con una gran tecnológica pone en marcha de forma operativa la plataforma, que operará comercialmente bajo el nombre de Coravel.
El contrato permite cubrir unos 140 megavatios (MW) en tres instalaciones, con derechos de expansión sobre 100 MW adicionales en otras dos, conforme señala ACS en un comunicado.
Turner, la filial estadounidense del grupo español, será la encargada de ejecutar la construcción, con la base de su dilatada experiencia en el desarrollo de este tipo de complejos. De hecho, la empresa está considerada como el primer constructor mundial de centros de datos.
Juan Santamaría, consejero delegado de ACS / EP
El consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, ha destacado que Coravel permite aglutinar la capacidad de la compañía en áreas como la ingeniería y la construcción junto a la experiencia inversora de Blackrock-GIP.
"Este hito demuestra la fortaleza de la demanda de infraestructuras digitales bien ubicadas, bien abastecidas energéticamente y bien ejecutadas", asegura.
ACS aporta a Coravel su cartera preexistente de unos 1,2 gigawatios (GW) de centros de datos en desarrollo en Europa, Australia y EEUU y, además, las futuras oportunidades en este segmento que actualmente tiene en estado de evaluación.