Foment del Treball y Pimec piden a las empresas reforzar la prevención ante unas olas de calor cada vez más frecuentes, después de que Cataluña haya sufrido ya dos episodios de temperaturas extremas este julio.
El calor extremo ya ha dejado 126 muertos este mes en la comunidad y eleva a 622 las muertes prematuras contabilizadas en toda España, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).
Verano extremo
De los decesos registrados en Cataluña, casi la mitad se produjeron en la provincia de Barcelona, que activó avisos rojos y llegó a alcanzar los 41 grados.
Tarragona, por sup arte, concentró otros 40 decesos. Desde el inicio del verano, las altas temperaturas se han cobrado ya al menos 253 vidas en el territorio catalán, en un fenómeno que los expertos vinculan en buena medida al avance del cambio climático.
Patronales catalanas
En ese contexto, las patronales catalanes hacen un llamamiento a la precaución. Por un lado, el director de prevención de riesgos laborales de Foment, Cèsar Sánchez, ha recordado que estas olas vienen "para quedarse" y que serán "más largas e intensas".
"El calor no puede gestionarse a golpe de improvisación, sino evaluando y actuando ante de que sea crítico. No debemos esperar a que llegue, sino hacer una gestión previa", ha indicado Sánchez a Europa Press.
Por su parte, la directora del área de Trabajo de Pimec, Sílvia Miró, ha señalado que, aunque algunas empresas ya cuentan con protocolos específicos, es necesario seguir avanzando porque las olas de calor ya no son "una situación excepcional".
Colaboración
En abril pasado el Govern dio luz verde a un protocolo para prevenir y actuar frente a los efectos del calor en el trabajo, elaborado junto a sindicatos, patronales y distintas administraciones locales.
Miró ha considerado que este documento aporta "claridad operativa" y un marco práctico a las empresas, mientras que Sánchez ha sostenido que ayuda que las compañías interioricen la urgencia de gestionar este peligro.
Adaptación
El protocolo inlcuye medidas para reducir la exposición al calor, como horarios adaptados, rotaciones y vestimenta, así como formación para empresas y trabajadores.
Ambos coinciden en que estas actuaciones deberán ajustarse con el tiempo a las características de cada sector, el tipo de actividad y el contexto.
Máyor exposición
Sobre los sectores más expuestos, Sánchez y Miró han señalado que hace falta impulsar la prevención en los trabajos al aire libre, como la construcción, la restauración y la agricultura.
"Estas medidas, al final, siempre se han ido implementando de una u otra manera, pero ahora sí que están más protocalizadas y la clave está siempre en encontrar el equilibrio entre el desarrollo del servicio y la seguridad de las personas trabajadoras", ha puntualizado Miró.
