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Barcelona se queda sin base de Wizz Air, pese a ser uno de sus principales mercados de España. La aerolínea low cost húngara ha anunciado esta semana la próxima apertura de sus primeras dos bases operativas en el país, y ninguna de las dos estará en la capital catalana.

El próximo noviembre, la compañía inaugurará sus sedes de Valencia y Madrid, con las que ampliará su capacidad un 76% y un 48%, respectivamente. En la primera, operará 23 rutas hacia ocho países (capacidad de 3,6 millones de plazas), mientras que la capital española ofrecerá hasta 27 rutas a 12 países (capacidad de 4,8 millones de asientos).

"En las circunstancias actuales, consideramos que estas aperturas son la mejor manera de equilibrar nuestra ambición", defiende el director de comunicación de la compañía, Andras Rado, al ser preguntado sobre esta elección.

3,3 millones de pasajeros

Hasta el momento, Barcelona se había posicionado como uno de los mercados más importantes de Wizz Air en España, si no el de mayor peso.

El año pasado, la aerolínea transportó alrededor de 3,3 millones de pasajeros —desde o hacia el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat—. Esta cifra representó más de un tercio de los 9,6 millones de viajeros que movió en el conjunto del territorio nacional.

Crecimiento en Barcelona

La tendencia en la capital catalana continúa. Este año, Wizz Air prevé transportar un total de 4,4 millones de pasajeros en el aeropuerto catalán, un 35% más respecto a 2025, y ha anunciado siete nuevas rutas y más frecuencias en otras 13.

La compañía fundada por József Váradi es el cuarto operador por número de pasajeros en el Prat, por detrás de Ryanair, Vueling y Lufthansa; y vuela a 26 ciudades de 15 países.

Desde su llegada a Barcelona en 2004, se ha convertido en el operador de referencia para las conexiones con Europa central y del este.

"Conectada"

Rado no descarta abrir una futura base en Barcelona, pero sostiene que ya está "conectada con muchas otras bases ya existentes". Añade que "hay otros factores que deben tenerse en cuenta".

"En cuanto a Barcelona y otros aeropuertos, no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo, ya que todos los mercados han sido evaluados cuidadosamente. Wizz Air establece bases allí donde puede generar oportunidades para sus clientes, sus tripulaciones y sus socios", indica el portavoz.

Un avión de Wizz Air

Consecuencias

Según explica Óscar Oliver, exdirector comercial de Aeroports de Catalunya, la apertura de una base operativa requiere de varios elementos. Entre ellos, que los aviones pernocten en el aeropuerto, además de contar con tripulación y personal residente en la ciudad, y con capacidad para el mantenimiento de las aeronaves.

En el caso de El Prat, el especialista señala que la infraestructura aeroportuaria se encuentra prácticamente al límite.

"La capacidad ya está saturada", afirma, señalando que las dos terminales han alcanzado su máximo en cuanto a puntos de estacionamiento, tanto en posiciones de contacto con fingers (pasarelas de embarque) como en plataforma.

'Low cost'

Por otro lado, Oliver sostiene que el mercado de las aerolíneas de bajo coste en Barcelona es mucho más competitivo que en Madrid y Valencia.

En el caso de Barcelona, Vueling domina la infraestructura con una cuota del 40%, al tiempo que Ryanair ocupa el segundo lugar con el 16%. El hecho de que Vueling tenga en Barcelona su principal base de operaciones también ayuda a limitar el margen de crecimiento para otras compañías, analiza Oliver.

El hueco de Ryanair

La apuesta de la húngara se produce tras meses de tensión entre Ryanair y Aena por las tasas aeroportuarias. La guerra empezó en 2024, cuando el gestor de aeropuertos anunció su intención de elevarlas, lo que causó el rechazo inmediato de buena parte del sector.

Después de que la entidad presidida Maurici Lucena oficializara la subida en septiembre de 2025, la compañía irlandesa respondió anunciando la retirada de un millón de asientos para los siguientes meses y su salida de varios aeródromos regionales. Desde 2024, ha eliminado más de tres millones de plazas en España.

Informe de Competencia

Aunque el enfrentamiento llegó a su punto álgido cuando Aena y el Ejecutivo central acusaron a Ryanair de "chantaje", el tono se ha estabilizado en los últimos meses.

En abril pasado, la aerolínea aseguró que 2027 será el primer año de su historia en el que no crecerá en España, pero también ha dejado abierta la puerta a recuperar operaciones en algunos aeropuertos si Aena retrocede.

A todo esto se suma un reciente informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que insta a Aena a moderar las tasas para evitar un impacto negativo sobre la conectividad regional, una postura que Ryanair ha recibido con mejores ojos.

Rechazo a la fusión

Aunque Wizz Air ha insistido en varias ocasiones en que su expansión no responde al repliegue de Ryanair, sino a un plan diseñado a futuro, lo cierto es que la aerolínea se ha convertido en una de las que más está apostando por España.

En una reciente entrevista con Okdiario, el consejero delegado de la compañía, József Váradi, ha remarcado que no buscan reemplazar a nadie y que afrontan una etapa en un mercado "con mucho potencial".

Váradi también ha reivindicado su fortaleza financiera, alegando que su situación se aleja mucho de otras aerolíneas que han acabado siendo absorbidas por sus competidores.

Escenario

A diferencia de la compañía presidida por Michael O'Leary, Wizz Air ha encontrado en Aena un aliado para su expansión en España.

Durante la presentación de las nuevas bases, el gestor aeroportuario puso en valor el crecimiento de la aerolínea, que este año alcanzará las 150 rutas desde 15 aeropuertos españoles.

Estas aperturas abren, en esa línea, un nuevo escenario competitivo y sitúan el foco en el próximo movimiento de Ryanair.

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