La nueva cúpula de Indra se ha presentado este martes ante los accionistas en el marco de la junta general y ha situado el objetivo del grupo en reforzar su posición de actor clave para la contribución de España a la soberanía tecnológica y de defensa de la Unión Europea. Bajo esta premisa y la tutela del consejero delegado, Josep Maria Recasens, Indra ya trabaja en un nuevo plan estratégico a tres años para definir las metas de cada división y potenciar las fortalezas de la compañía.
La nueva hoja de ruta, que Indra prevé tener lista antes de que finalice el presente año, pretende consolidar a la compañía como "una plataforma de inversión en tecnología y defensa". Así lo ha definido Ángel Simón, en sus primeras armas como presidente en una asamblea de socios de la empresa.
Simón ha justificado además el nombramiento de Recasens como primer ejecutivo por la necesidad de contar con "un líder industrial" capaz de ejecutar el plan. "Proviene de un entorno industrial marcado en los últimos años por la disrupción" (en referencia al sector de la automoción). "Se trata del líder que necesitamos para llevar a Indra a la escala que precisamos".
Durante su intervención en la junta, Recasens ha situado como objetivo primordial de Indra a corto plazo la excelencia en el cumplimiento de las entregas de pedidos. Un aspecto en el que la compañía no ha estado exenta de problemas en los últimos tiempos.
Josep Maria Recasens, consejero delegado de Indra, durante su intervención en la junta de 2026 / INDRA
"Entregar a tiempo es básico. La capacidad de delivery tiene que ser una ventaja competitiva para Indra. Por eso será el primero de nuestros objetivos", ha señalado Recasens.
Las entregas es una de las tres prioridades de gestión que se ha fijado el ejecutivo. La segunda es el propio plan estratégico en el que "ya trabajo con los equipos de las diferentes divisiones para conformar un plan ambicioso, realizable, que identifique las inversiones y los cambios necesarios para ejecutarlos".
Por último, la atracción de talento será el tercer eje de su actuación, dado que "sólo con los mejores podremos afrontar los desafíos del futuro. Tenemos que construir competencias y capacidades que nos ayuden a liderar el sector".
Industria integrada
Simón ha recordado que "Europa camina hacia una industria integrada de defensa", después de que haya estado mucho tiempo fragmentada. "Antes no se podía generar la escala que se exige. El enfoque integrado necesita la colaboración de todos, tiene que ser multisectorial y multinacional", ha señalado.
Y ha puesto en valor que Indra cuenta con una ventaja competitiva como es la conexión entre el desarrollo tecnológico y su aplicación a los sistemas de defensa, que ha marcado desde hace tiempo su negocio.
"En nuestro caso, la tecnología ha impulsado el área de Defensa. Esta industria ya tiene que pensar al margen de los esquemas establecidos; debe combinar la capacidad disruptiva de los sistemas militares", ha asegurado.
El presidente de Indra se ha mostrado dispuesto a aprovechar esta ventaja para otorgar a Indra un papel relevante en "la redefinición de la posición de Europa en el mundo. En este proceso, la industria de Defensa asociada al desarrollo tecnológico es uno de los ejes del proceso".
Confianza
Por su parte, Recasens se ha comprometido ante los accionistas a cumplir con su papel de "transformar en resultados el planteamiento de la compañía". El ejecutivo ha llamado la atención sobre la importancia de los próximos pasos, en el sentido de que "estas decisiones definirán la posición de Indra para la siguiente década".
El consejero delegado ha pedido a los socios confianza para poder alcanzar la meta que el valor de la compañía se haya incrementado dentro de tres años, cuando haya terminado de ejecutarse el plan estratégico.
