Jordi Bachs, director gerente de la fundación privada del Hospital de Sant Pau, con la fachada del recinto renacentista

Jordi Bachs, director gerente de la fundación privada del Hospital de Sant Pau, con la fachada del recinto renacentista CG

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La Fundació Privada Sant Pau destituye a su histórico CEO en mitad de una lucha política

Jordi Bachs, cesado como director general del hólding que controla el hospital y el recinto modernista

Bachs administraba el abundantísimo patrimonio inmobiliario

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La Fundación Privada que controla el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, tanto el centro sanitario como el recinto modernista, ha cesado este jueves a Jordi Bachs, su histórico director general desde hace 20 años.

La destitución, avanzada por varias fuentes del sector, pone un abrupto final a la carrera del directivo tras cerca de dos décadas en la entidad patrimonial, en la que aterrizó en 2008.

Da la casualidad de que esta se ha producido a escasos meses de que cumpla los 65 años, edad de jubilación, lo que ha provocado aún mayor estupefacción en el sector sanitario.

Fuentes cercanas descartan que el movimiento haya venido dado por la conselleria de Salud, por lo que señalan que la decisión se ha gestado en el seno de las dos fundaciones que gestionan el centro hospitalario, de titularidad pública pero de gestión concertada.

Nueva etapa

"Queremos agradecer su dedicación y compromiso mostrados durante todo este tiempo, que han sido fundamentales para el desarrollo y la estabilidad de nuestra institución desde su incorporación", reza un comunicado de la fundación al que ha tenido acceso este medio.

La entidad patrimonial enmarca la destitución de Bachs en el inicio de "una nueva fase estratégica con el objetivo de seguir impulsando los valores y proyectos" que la "definen", y en la que se compromete a "garantizar la continuidad de la actividad y la excelencia en el servicio" prestado.

Fuentes de la fundación, asimismo, manifiestan su convicción de que "este nuevo horizonte que hoy se abre permitirá seguir creciendo y afrontar con éxito los retos del futuro".

Pelea política

A la espera de que se disipe la niebla de guerra sobre el abrupto cese, lo factual es que en el seno de la Fundación Privada se vivía una pugna política desde hacía tiempo.

Y era un pulso entre independentistas: Bachs es considerado cercano a Junts, mientras que el gerente del hospital, Adrià Comella, es un directivo afín a ERC.

De hecho, Comella aterrizó en Sant Pau --pata sanitaria-- cuando salió del Servicio Catalán de Salud (CatSalut) en la época en la que los republicanos regían el Departamento de Salud.

Adrià Comella, director gerente del Hospital de Sant Pau, durante un contacto con los medios

Adrià Comella, director gerente del Hospital de Sant Pau, durante un contacto con los medios Cedida

Patrimonio

Allí, Comella halló una hólding, la Fundación Privada, que sobrevuela las dos piezas principales de Sant Pau: hospital y recinto modernista. Al frente de la misma estaba Bachs, encargado de administrar el abundantísimo patrimonio inmobiliario.

La sintonía entre ambos hombres "jamás fue buena", insisten fuentes del sector. Tenga relación o no, el desgastado vínculo entre los dos directivos ha sobrevolado la destitución de Bachs.

Fondos europeos

Y eso que Bachs tenía un segundo cometido crucial, además de sacar el máximo provecho de los bienes raíces de la Fundación Privada. Era el de postularse para lograr fondos europeos para tanto el hospital como el complejo modernista que firmó Lluís Domènech i Muntaner.

Pese a que el cesado había logrado el maná comunitario, el patronato de la Fundación Privada --formado por dos miembros del Cabildo Catedralicio; dos del Ayuntamiento de Barcelona y dos de la Generalitat de Cataluña-- ha forzado su salida a dos meses de la edad de jubilación.

'Caso Sant Pau'

Tenga relación o no, Jordi Bachs, economista y también doctor por la Real Academia de Barcelona, fue uno de los investigados durante el llamado caso Sant Pau.

Este asunto judicial fue un escándalo que estalló en 2013 cuando un juzgado de Instrucción abrió diligencias por presunta malversación por el sobrecoste en las obras de ampliación del hospital. La causa se archivó el mismo año, pese a que el juez confirmó que las obras se habían ejecutado, en ocasiones, de forma irregular, aunque no con voluntad delictiva.

Eso sí, el erario público pagó la factura: de los 178,5 millones presupuestados inicialmente se pasó a 217 millones.

Patrimonio

Ello en el campo de las cuentas públicas. En las propias de la Fundación Privada, las cifras son espectaculares. En 2025, últimas cuentas que firmó Jordi Bachs, la entidad social declaró un patrimonio neto de 290 millones de euros, un activo no corriente de unos 500 millones --de los cuales 298 millones invertidos en el inmobiliario-- y unos fondos propios de 48 millones.

El hólding facturó unos 22 millones de euros el pasado ejercicio, con un excedente neto de cerca de 430.000 euros.

La saludable situación económica de la Fundación Privada contrasta con la del hospital, que presenta un agujero de 57 millones tras años de dispendio disparado, sobre todo en el capítulo de personal.