Montaje con el Time Out Market de Barcelona y el logo de RBA

Montaje con el Time Out Market de Barcelona y el logo de RBA Crónica Global

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Fracasa el plan ‘One Time Out’ en España: RBA compra las revistas y esquiva el polémico mercado de Barcelona

En el momento de la apertura del Market en 2024, la marca abogaba por una mayor integración de los canales

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En su informe anual de 2024, el mismo año en que inauguró su Market en Barcelona, Time Out defendía una estrategia de One Time Out. “Media y Markets dejan de considerarse divisiones separadas con ingresos diferenciados y pasan a entenderse como canales de curación de contenido que muestran lo mejor de la ciudad”, afirmaba Peter Dubens, presidente no ejecutivo del grupo.

Dos años después, la venta del negocio editorial a RBA evidencia el fracaso de aquella estrategia. En España, ambas actividades seguirán caminos separados; así, resulta difícil sostener que el Market pueda erigirse, ahora por sí solo, en escaparate de "lo mejor de la ciudad".

El divorcio estructural

Que el Market haya quedado fuera de la operación resulta, en realidad, perfectamente lógico: a RBA le interesa el negocio editorial, no la restauración ni la gestión de espacios. Sin embargo, esta separación contrasta de forma evidente con la estrategia que Time Out defendía en el momento de la apertura, que apostaba por una mayor integración de los canales y presentaba ambas actividades como partes inseparables de una misma propuesta.

Al ser preguntado por este medio, Francesc Holgado, Director de Operaciones en Time Out Market Barcelona, ha asegurado que “Time Out Media en España y Time Out Market continuarán operando como una única marca". Sin embargo, no niega que el cambio afecta a la estructura empresarial que da soporte al proyecto en España.

Entrada al Time Out Market del Maremágnum

Entrada al Time Out Market del Maremágnum

Fuga de operadores

La situación resulta aún más delicada si se tiene en cuenta que el Market, ubicado en el Maremagnum, no ha logrado consolidarse como el gran polo gastronómico que prometía ser, y ahora se queda sin el control de uno de sus principales canales de promoción.

Este medio ya explicó cómo, con apenas un año de actividad, el complejo perdió casi la mitad de sus operadores debido a la baja rentabilidad y los altos alquileres. Al goteo inicial de abandonos de primer nivel —como el chef Jordi Artal (Cinc Sentits), el grupo Nuri, el histórico Colmado Múrria, Óscar Manresa (Casa Guinart) y el restaurante Baló de Lena Maria Grané y Ricky Smith— se sumó una crisis total: los restauradores restantes iniciaron un pulso contra la dirección y dejaron de pagar el alquiler de forma masiva ante la falta de clientes.

“Todo lo que rodea al Time Out Market es muy oscuro, muy opaco. Mi cliente llegó a perder 300.000 euros y hubo días en los que no hizo ni un euro de caja”, explican fuentes vinculadas a algunos de los restaurantes que cerraron.

Centro Comercial Maremagnum

Centro Comercial Maremagnum EuropaPress

El factor Maremagnum

Crónica Global también ha hablado con otros restauradores que operan en Maremagnum desde hace más de una década. Aseguran que el centro comercial no atraviesa su mejor momento, en parte por las obras de La Rambla. “Ya no existe un flujo continuo de gente paseando”, señalan. Algunos locales, de hecho, han quedado vacíos.

Además, sostienen que si el objetivo del Time Out Market era atraer a un público más local tampoco se ha cumplido, y que el complejo sigue muy orientado al turista. Los seis nuevos operadores incorporados recientemente refuerzan esa línea: Greensland, La Bikineria, La Porca, Carmen Churros, Jon Cake y Paral·lelo Gelato.

Defensa del grupo

Sin embargo, antiguos directivos de la división editorial sostienen que no se trata del único mercado de la marca que ha necesitado tiempo para consolidarse. “Lo que está ocurriendo encaja con lo que ha pasado en otros países. Si va bien o mal depende de las expectativas de los restauradores, pero si fuera realmente mal, cerrarían como hicieron en Miami”, explican a este medio.

También subrayan que el Market obtiene una parte importante de sus ingresos del alquiler de espacios y de la celebración de eventos corporativos y MICE, aunque Time Out Market no ha querido detallar a este medio qué porcentaje de su negocio corresponde a esta actividad.