Ambulancias Diavida está en concurso de acreedores. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Valencia declaró a la sociedad en esta condición por petición voluntaria. Las graves deudas de la compañía, con proveedores y personal, la han llevado a tomar esta decisión.
Se trata de la empresa que prestaba servicio de transporte sanitario al Servicio Cántabro de Salud (SCS) desde octubre de 2024 hasta septiembre de 2025. Este vínculo finalizó por "mutuo acuerdo", según el ente público.
En el pasado, Diavida, constituida en 2010, también había colaborado con otros organismos públicos. Entre ellos destacan la entidad gestora de los aeropuertos españoles, AENA, y la propia Seguridad Social. Asimismo, la firma valenciana operaba con habitualidad con mutuas colaboradoras de accidentes de trabajo como FREMAP o Asepeyo.
Deudas importantes
El SCS se vio obligado a romper con la empresa por los numerosos problemas ocasionados, según informó eldiario.es. Se denunciaron retrasos de hasta nueve horas en ambulancias y se acumularon más de 40 reclamaciones. A esto se sumaron graves conflictos laborales y retrasos en el pago de nóminas a los trabajadores. Ahora es Autransa, antigua adjudicataria, quien presta el servicio de urgencias en la región.
Una ambulacia del Servicio Cántabro de Salud
Los empleados de la compañía denuncian impagos desde hace meses. La plantilla sufre una falta de liquidez severa que ha llevado la situación al límite. De hecho, ya hay una mesa abierta de negociaciones entre la empresa y los trabajadores, con el apoyo del sindicato UGT, para tratar de resolver esta cuestión legal y laboral.
Zozobra
Fuentes del sector informan que el panorama del transporte sanitario pasa a una situación un tanto escéptica ante la quiebra de Diavida. Se trata de un servicio básico de vital importancia para la sociedad. Por este motivo, se considera que el proceso concursal genera "mala imagen" ante el resto de firmas homónimas de ambulancias.
La negligente gestión de la compañía valenciana obligó al Servicio Cántabro de Salud a operar con rapidez para cubrir esa necesidad médica. De hecho, según ha explicado El Diario Montañés, Autransa cobrará 140.000 euros más que su predecesor por la misma prestación. Este encarecimiento del servicio supone un impacto directo en las arcas públicas cántabras.
Las nuevas ambulancias del SEM, al inicio del servicio
Asimismo, en este contexto, las mencionadas voces del sector deslizan que se han encontrado con más dificultades operativas en su día a día. Los empresarios sufren más trabas para acceder a nuevos contratos públicos. También denuncian problemas para conseguir financiaciones de vehículos a raíz de la desconfianza de los bancos ante el caso de Diavida.
Es por estos motivos que patronos del mundo de las ambulancias consideran que el sector ha entrado en cierto estado de zozobra.
Situación crítica
La gravedad de la situación financiera de la compañía ha quedado patente tras su declaración en concurso de acreedores. La petición voluntaria de acceder a este trámite demuestra que los administradores son conscientes de la quiebra. Saben con certeza que no podrán asumir las deudas pendientes con sus propios recursos.
De hecho, el juzgado ya ha dispuesto que se comunique el inicio del procedimiento a instituciones clave como Hacienda. También se notificará a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA). Mientras tanto, la empresa se encuentra negociando los numerosos meses de impago que le debe a sus trabajadores.
Futuro e incertidumbre
La apertura de este proceso judicial abre un escenario de gran incertidumbre para el futuro de la marca y de sus delegaciones. La entrada del administrador concursal tutelará a partir de ahora cada movimiento económico de los gestores valencianos.
La prioridad de la plantilla se centra ahora en asegurar el cobro de los salarios atrasados a través de las vías legales disponibles. Los sindicatos vigilan de cerca los pasos del tribunal para evitar que los trabajadores sean los principales perjudicados por el colapso financiero de la firma.
