Grifols ha puesto sobre la mesa su baza para dar un vuelco a su situación bursátil. Durante su Junta General de Accionistas celebrada este jueves, la compañía ha defendido con firmeza su plan para explorar la salida a bolsa de una participación minoritaria de su negocio de Biopharma en Estados Unidos, un movimiento estratégico clave para meter tijera a su deuda y obligar al mercado a reconocer el peso de su infraestructura norteamericana.
La presidenta no ejecutiva del Consejo de Administración, Anne-Catherine Berner, ha aclarado el objetivo de esta Oferta Pública de Venta (OPV): "Esta operación permitiría poner de relieve el extraordinario valor (en nuestra opinión, insuficientemente reconocido) del negocio estadounidense, al tiempo que contribuiría a reducir nuestro apalancamiento financiero".
Asimismo, Berner ha remarcado que la lógica no es separar el valor de Grifols, sino conseguir que "los activos tengan el valor que se merecen".
Junta General de Accionistas de Grifols 2026
"La valoración no refleja la calidad"
Berner ha reconocido el descontento de los inversores con la cotización actual, pero ha defendido que el mercado está ignorando el valor real y los fundamentales de la empresa. "El consejo cree que la valoración actual del mercado no refleja la calidad de nuestros activos, la fuerza de nuestra posición competitiva, la resiliencia de nuestro modelo de negocio o nuestro potencial de crecimiento a largo plazo", ha defendido.
Aunque la multinacional no ha detallado por el momento ni los plazos previstos para ejecutar la operación ni el volumen de capital que espera recaudar, sí se ha confirmado que la intención es que la filial estadounidense cuente con su propio consejo de administración y equipo directivo tras dar el salto al parqué.
Además, la presidenta ha querido blindar de forma directa la credibilidad del órgano de gestión de la multinacional ante cualquier duda externa sobre su gobernanza: "Durante el año, el Consejo ha demostrado su disposición a cuestionar, debatir, analizar y, en última instancia, adoptar decisiones basadas en lo que consideramos mejor para los intereses a largo plazo de la compañía y de todos sus accionistas", ha zanjado para defender la total independencia del consejo.
Una estructura récord como respaldo
En el plano financiero y de negocio, la junta ha servido para defender la solidez que respalda este desembarco en Estados Unidos. Según ha explicado el CEO de la compañía, Nacho Abia, Grifols ha cerrado un ejercicio récord impulsado por su división de Biopharma en el que se han alcanzado los "7.500 millones de euros de ventas y los 400 millones de euros de beneficio neto", logrando reducir significativamente el endeudamiento.
Esta buena marcha operativa se apoya, en gran parte, en un modelo internacional basado en la "autosuficiencia" sanitaria. Berner ha destacado que los proyectos de Grifols van más allá del modelo comercial tradicional, afirmando que representan una nueva forma de pensar sobre el suministro de plasma que permite a la firma "exportar know-how, construir asociaciones a largo plazo y crear valor más allá de los modelos de mercado tradicionales" en regiones clave como Egipto y Canadá.
La presidenta no ejecutiva del Consejo de Administración de Grifols, Anne-Catherine Berner, durante su intervención en la Junta General de Accionistas
Reducción del 10% de capital social
La cita anual de accionistas también ha servido para respaldar mayoritariamente la gestión de la cúpula dando luz verde a una reducción de capital social de hasta el 10% a través de una amortización de acciones propias de Clase A y Clase B.
Asimismo, los accionistas han aprobado la reelección de Montserrat Muñoz y Susana González como consejeras de la compañía, además de autorizar al consejo a solicitar la admisión a negociación de las acciones ordinarias de Clase A en el mercado tecnológico Nasdaq.
