Aviones de Iberia estacionados en el aeropuerto de Madrid Barajas
Barcelona pierde cada año 5 millones de pasajeros aéreos por falta de conexiones internacionales
La Cambra de Comerç de Barcelona presenta un informe en el que pide capturar esa demanda latente con nuevos vuelos directos a Asia y América, además de densificar las rutas ya existentes
La institución defiende el modelo turístico y pide aumentar la conectividad para reforzar a los demás sectores económicos
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Barcelona deja de capturar una demanda de más de 5 millones de pasajeros directos por su falta de conexiones aéreas, según el informe Barcelona en el mapa global: connectivitat aèria, turisme i competitivitat de ciutat elaborado por la Cambra de Comerç de Barcelona.
El aeropuerto de Josep Tarradellas Barcelona-El Prat cerró 2025 con 57,5 millones de pasajeros, el quinto con más conexiones directas del continente, solo por detrás de Londres, París, Estambul y Milán; y por delante de Madrid. En términos de oferta de asientos, es el tercer aeropuerto europeo.
Sin embargo, esta cifra podría ser mayor si la ciudad dispusiera de una mejor conectividad intercontinental. Aunque las rutas de largo radio han pasado de 17 destinos en 2005 a 59 en la actualidad, el estudio revela que de los 9,6 millones de pasajeros intercontinentales registrados en 2025 (datos MIDT), más de 5,3 millones con origen o destino en Barcelona viajaron de forma indirecta a través de otros aeropuertos.
Esta cifra, revelan, evidencia una demanda latente que no se está capturando con vuelos directos, especialmente en mercados como Asia, América del Norte y determinados espacios de Latinoamérica.
"Más operadores y más vuelos"
Por ello, la Cambra ha pedido "conseguir más largo radio con más operadores y densificar las rutas ya existentes", lo que solo se conseguirá "con el uso del motor estructural de competitividad que es el turismo", ha detallado el consultor experto Jaume Adrover.
En esa línea, el presidente de la entidad, Josep Santacreu, ha asegurado que "la conectividad es un catalizador de toda la economía, y se beneficia de tener un turismo fuerte".
Un avión despegando en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
La Cambra defiende el turismo como actividad económica. Según el informe, la demanda turística ha sido determinante para consolidar rutas, aumentar frecuencias y diversificar mercados más allá de lo que correspondería a una ciudad que dependiera únicamente de su demanda local o corporativa.
Así, El Prat se ha erigido como una de las grandes puertas de entrada del sur de Europa sin tener una aerolínea de bandera intercontinental, a diferencia de Madrid, París, Ámsterdam, Frankfurt, Múnich o Londres, ni ser una capital de Estado.
La Cambra explica que Barcelona combina volumen turístico, una consolidada industria de cruceros y de congresos, una fuerte demanda interna y un creciente tráfico de negocios.
Cruceros
El 59% de los cruceristas que parten del Puerto de Barcelona usan el avión para iniciar su viaje, y el 23% procede de fuera de Europa, con una presencia destacada de viajeros de Estados Unidos y Canadá.
Según el Observatorio de Turismo de Barcelona, el principal país de llegada de los cruceristas fue Estados Unidos, lo que para la Cambra demuestra la importancia de consolidar esta industria y mantener la conectividad con Estados Unidos.
Impacto económico
La actividad económica asociada al Aeropuerto de El Prat genera una facturación de 33.689 millones de euros, un valor añadido de 16.399 millones de euros al PIB catalán (el 6,8% del PIB catalán) y cerca de 218.000 puestos de trabajo.
Además, la Cambra vincula la creación de nuevas rutas al aumento de la potencia exportadora de Cataluña, pues el 57% de la carga gestionada por El Prat se transporta en rutas intercontinentales. El año pasado, desde el Prat se movieron 200.000 toneladas de carga aérea.
Avión de Rayanair en el aeropuerto de Girona DIPUTACIÓN DE GIRONA
De cara al futuro, el estudio plantea la necesidad de mantener y potenciar el papel del turismo como generador de demanda aérea internacional, reforzar las conexiones internacionales directas donde existe una demanda latente e integrar en la promoción de nuevas rutas el conjunto de activos que complementan el turismo, como pasajeros de negocios, salud, tecnología, investigación, talento, comunidades internacionales y carga aérea.
En conclusión, Adrover ha explicado que "Barcelona compite bien en Europa, pero le falta el mundo, y aunque tiene marca y demanda, necesita una conectividad sólida".