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Francesc José María es abogado y gestor sanitario. Actualmente, funge de director general de la patronal sanitaria Consorci de Salut i Social (CSC) de Catalunya, una de las más influyentes, sino la que más.

En una entrevista que publicará mañana Crónica Global, el alto cargo, muy cercano a la consellera de Salut, Olga Pané, opina sobre las condiciones laborales de los médicos días antes de la duodécima huelga de este colectivo en Cataluña. Será el próximo miércoles, 17 de junio.

- ¿Cómo avanzan las negociaciones del convenio de la red concertada (Siscat) entre huelgas y demandas del colectivo médico?

-"Llevamos un año y medio con la negociación del convenio del Siscat sobre la mesa. Hasta ahora hemos alcanzado acuerdos parciales muy significativos, como la aprobación de las tablas salariales para 2026, lo que permite que los profesionales ya puedan cobrar los incrementos.

Siguiendo el calendario, ahora nos toca abordar el tema de las guardias, que suele ser uno de los motivos recurrentes en las huelgas médicas, como la anunciada para el próximo 17 de junio. Nuestro objetivo es cerrar el convenio antes de final de año, aunque históricamente es un proceso complejo debido a la diversidad de categorías y visiones sindicales".

-Entonces, ¿qué falla?

-Actualmente existe una tensión evidente. Los sindicatos de clase y el de enfermería reivindican un reparto más equitativo en este cuarto convenio. El motivo es que en el tercer convenio —que Metges de Catalunya no firmó, como es habitual en su trayectoria dentro del Siscat— el 71% del incremento en el gasto de personal se lo llevó íntegramente el colectivo médico.

Ahora, lógicamente, el resto de profesionales pide que los recursos disponibles para repartir se destinen a ellos.

-Los médicos piden negociar de forma directa. Y un estatuto médico, si me apura.

-Como asociación empresarial, debemos velar por los intereses globales de todo el sector. Estamos dispuestos a crear un espacio de negociación específico para abordar temas exclusivos de los médicos, pero no podemos otorgarles una exclusividad total en la mesa.

Primero, porque hay facultativos afiliados a otros sindicatos (como CCOO, UGT o Satse); y segundo, por imperativo legal. Ya tuvimos la experiencia de unos acuerdos para desconvocar una huelga que negociamos únicamente con Metges de Catalunya, y los tribunales los anularon por haber excluido al resto de la mesa negociadora.

Un convenio exclusivo para médicos choca frontalmente con la normativa básica de negociación colectiva vigente en el sector concertado desde 1989.

"No podemos negociar solo con los médicos: choca con la normativa básica y los tribunales lo anularon"

-¿Cómo ve su estrategia negociadora?

-Cabe recordar que el Servei Català de la Salut convocó recientemente una mesa para debatir cuestiones organizativas vitales, como la reducción o eliminación de las guardias de 24 horas. Metges de Catalunya declinó asistir tras tres reuniones simplemente porque no estaban solos en la mesa. Era un debate que requería modificar los sistemas de trabajo y que afectaba a todos los colectivos y entidades proveedoras, por lo que necesitábamos la participación de todos.

Respecto a su histórica demanda de un estatuto médico propio, que ya era el motivo central de la huelga de 1985, insistimos en que los principios básicos de jornadas y descansos afectan a todo el personal sanitario por igual, por lo que una norma totalmente diferenciada es muy difícil de encajar.

-¿Y las mejoras retributivas? Los 'profes' catalanes también las piden con huelgas.

-El presupuesto para personal es un recurso limitado; si favoreces a un colectivo, irremediablemente es a costa de otro, y nuestra función es mantener ese equilibrio para no perjudicar a nadie. La realidad es que, históricamente, los médicos siempre han salido muy beneficiados: fueron los primeros en lograr la carrera profesional en 1995 (incluso sin firmar el convenio) y siempre hemos ido mejorando el precio de su hora de guardia

Para que se hagan una idea: hoy en día, pagamos la hora de guardia en día laborable a más de 41 euros; los fines de semana a casi 45 euros; y en festivos especiales, como Navidad o Año Nuevo, a cerca de 90 euros. Dependiendo de la edad del profesional y de si la guardia es voluntaria, esa hora puede llegar a pagarse a 53, 57 o incluso a 109 euros.

-¿109 euros por hora?

-Figúrese. Si se multiplica esa tarifa máxima de 109 euros por una guardia de 24 horas y se compara con el sueldo medio de cualquier trabajador en España, las cifras hablan por sí solas. Todo este dinero ha salido de la negociación colectiva y se ha volcado históricamente en el colectivo médico.