Debate sobre el cierre de las nucleares en el Cercle d'Economia
La industria catalana se ahorraría 280 millones anuales si se prorroga la vida de Ascó y Vandellòs
Empresarios, representantes del sector y el alcalde de Ascó han pedido al Gobierno certidumbre en la planificación energética y han advertido de que sin nucleares la reindustrialización es inviable
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Alargar la vida útil de las centrales nucleares de Ascó y Vandellòs supondría un ahorro de 280 millones de euros anuales en la industria catalana, según un informe presentado por la consultora Deloitte este martes en el Cercle d'Economia.
La sesión, celebrada en la sede de la entidad, ha reunido a representantes del sector energético, la patronal industrial y la política local; y han participado en la mesa redonda posterior a la presentación del informe Marta Ugalde, presidenta de Foro Nuclear; Gonzalo Carbó, director general de Nucleares de Endesa; Ignasi Cañagueral, presidente de la comisión de Indústria de Foment; y Miquel Àngel Ribes i Jornet, alcalde de Ascó.
Miquel Nadal, director general del Cercle d'Economia, ha abierto el acto advirtiendo de que el objetivo de reindustrialización europea no puede ser rehén de la intermitencia actual de las renovables. "Podemos apostar por ellas, pero no depender de que haga viento o sol", ha manifestado, criticando que habitualmente se plantee la energía solo desde la óptica de la oferta mientras la demanda afronta retos cruciales.
Impacto millonario
La sesión ha proseguido con la presentación de un informe a cargo de Laureano Álvarez, socio consultor de Deloitte, que ha desgranado los datos del estudio La contribución de la energía nuclear en la competitividad industrial de España y Cataluña.
El experto ha recordado que la industria española genera un valor de 156.000 millones de euros, que en Cataluña sostiene 500.000 empleos directos y que el coste energético representa de media el 25% del coste operativo de las empresas. En total, la industria española gasta 15.000 millones al año en energía, y un tercio del consumo eléctrico nacional es de origen industrial.
Presentación de Laureano Àlvarez en el Cercle d'Economia
Según el informe, el impacto directo del cierre nuclear para la industria sería de 1.400 millones anuales en España, de los cuales 280 millones corresponderían a Cataluña.
Las ramas más afectadas serían el sector de la química, y las comarcas con mayor exposición serían el Vallès, el Baix Llobregat, Osona y el Camp de Tarragona.
La nuclear es un "seguro"
El representante de Deloitte ha asegurado que el contexto ha cambiado sustancialmente desde que en 2019 los operadores acordaron un calendario de cierre ordenado que arranca en 2027 con la central de Almaraz. Las principales variaciones respecto a ocho años atrás han sido la lentitud en la implantación de renovables (sobre todo la eólica) y de baterías, y por la inseguridad en el suministro, que en 2019 se daba por supuesta.
Los conflictos en Ucrania y el cierre del estrecho de Ormuz han disparado la incertidumbre geopolítica en torno al gas natural, por lo que Álvarez ha defendido que la energía nuclear actúa hoy como "un seguro" que garantiza precios estables y previene los vaivenes que las empresas no pueden gestionar.
Mesa redonda
Al estudio presentado por Deloitte le ha seguido una mesa redonda, en la que Marta Ugalde (Foro Nuclear) ha sostenido que la incertidumbre geopolítica ha evidenciado la necesidad de independencia energética de Europa. La experta ha defendido que la energía nuclear es "crucial para la competitividad del continente, sobre todo de España y Cataluña" y ha señalado que la extensión de tres años de Almaraz, cuyo cierre estaba previsto en 2027, se resolverá de forma positiva.
"Cuanto más horizonte y certidumbre, mejor", ha dicho, por lo que ha pedido extensiones de diez años para todas las instalaciones, evaluadas caso por caso y con las pertinentes medidas de seguridad comprobadas.
Gonzalo Carbó (Endesa) durante la mesa redonda sobre nucleares
Por su parte, Gonzalo Carbó (Endesa) ha señalado que la demanda eléctrica crecerá un 50% en los próximos quince años y se duplicará para 2050. Por ello, ha pedido un calendario previsible de gestión de las centrales, y ha advertido que actualmente España depende de los combustibles fósiles en un 70%, de los que un 90% proviene de fuera de la Unión Europea, una conjunción que hace "muy difícil cerrar las nucleares".
Carbó ha concluido con un mensaje de urgencia: "La energía es en estos momentos el factor más clave en ventaja competitiva industrial. Tres centrales nucleares son un tesoro y prescindir de esa energía sería un error de bulto".
El presidente de la comisión de Industria de Foment del Treball, Ignasi Cañagueral, ha enumerado los problemas que acechan al sector, donde además de la sobrerregulación y la competencia exterior sobresalen el coste de la energía y la seguridad de suministro, actualmente sostenida por "las nucleares".
Ascó, en vilo por el cierre
Uno de los más afectados por el cierre nuclear es Miquel Àngel Ribes i Jornet, alcalde de Ascó, quien ha denunciado la inacción de la clase política. Por ello, ha reclamado acuerdos de Estado que impidan cambiar el mix energético cada cuatro años.
En Ascó, las consecuencias de esa incertidumbre ya golpean al sector inmobiliario y a la inversión empresarial en la zona. Pese a ello, ha confiado en que los fondos disponibles permitirán diversificar la economía local antes del eventual cierre.