La única hotelera catalana que sigue en pie en Cuba es Axel, la cadena de alojamientos LGTB.
Este 5 de junio vence el ultimátum del gobierno de Washington, que amenaza con congelar los activos estadounidenses de cualquier empresa que siga operando en sectores estratégicos de la economía cubana o mantenga vínculos con Gaesa, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Por ello, un éxodo hotelero ha sacudido a las grandes cadenas españolas, que se han retirado de la isla, como Meliá, Iberostar o NH.
De las empresas hoteleras catalanas que alguna vez pusieron un pie en la isla, solo hay una que haya querido quedarse: Axel Hotels.
Cataluña y Cuba siempre han tenido un idilio especial. La apertura del comercio con las Antillas en el siglo XVIII permitió a los comerciantes catalanes amasar grandes fortunas a través de las redes coloniales.
Tras perder intereses en ultramar, muchos de estos burgueses desilusionados con el Gobierno español comenzaron a apoyar el catalanismo. De hecho, el movimiento independentista catalán tomó inspiración de su bandera y muchas fortunas regresaron a Cataluña e impulsaron una época dorada de arquitectura y renovación cultural.
Axel: "Nos quedamos"
Axel, fundada en 2003 y especializada en el segmento LGTB, mantiene operativo su único establecimiento en Cuba y no tiene planes de cambiar esa situación. "Seguimos operando el hotel como de costumbre. No ha habido ningún cambio ni planes de que los haya", han explicado fuentes de la compañía a este medio.
La decisión contrasta con sus competidoras, que por el pánico regulatorio, la caída de la demanda y los apagones continuos han deshecho décadas de presencia en la isla en cuestión de horas.
Imagen del Axel Hotel de La Habana
Hay otras cadenas catalanas que han emprendido el camino de salida. H10 Hotels, con sede en Barcelona y fundada por la familia Gaspart, llegó a gestionar dos establecimientos en Cuba, uno en La Habana y otro en Varadero. Ambos fueron abandonados hace meses, antes incluso de que la presión norteamericana se intensificara en el tramo final de la primavera. La cadena no hizo anuncio público de su salida.
El caso es similar al de Hotusa, el grupo hotelero del gallego-catalán Amancio López, con sede operativa en Barcelona. Fuentes de la compañía explican que ya no tienen presencia en la isla, tras haber traspasado sus activos.
Meliá e Iberostar, fuera
Además de las hoteleras catalanas, ha habido otras grandes retiradas en la isla esta semana. Meliá, que llegó a Cuba en 1990 y fue durante décadas la principal presencia hotelera extranjera con 34 establecimientos y cerca de 14.000 habitaciones, ha cesado operaciones en sus 15 hoteles.
Iberostar, que inauguró su primer hotel en la isla en 1993 y era el segundo operador por tamaño, dejó de gestionar 12 establecimientos el 1 de junio, desvinculándose de la cadena Gaviota, filial hotelera de Gaesa.
A ellas se suman la canadiense Blue Diamond, tercera hotelera extranjera en Cuba, y las navieras europeas Hapag-Lloyd y CMA CGM, que también han cerrado sus líneas con la isla.
En el ámbito aéreo, Iberia y World2Fly han suspendido sus vuelos. Solo Air Europa mantiene, por ahora, la ruta y dice vigilar la evolución de la demanda.
Esta situación ha derrumbado el turismo cubano. En los primeros cuatro meses del año, el país apenas recibió 328.608 turistas internacionales, un desplome del 55,8%. La Unión de Agencias de Viajes ha advertido de que las ventas se han vuelto extraordinariamente difíciles y que los viajeros se están desviando hacia destinos alternativos como la Riviera Maya, Punta Cana o Cabo Verde.
Axel, sin contratos con Gaesa
Por todo ello, al sector hotelero ha sorprendido la decisión de Axel de mantenerse en ultramar. El grupo que fundó Juan Juliá quedará varado en solitario en el Caribe.
Albert Olivé, CEO de Axel
La cadena no opera bajo contratos con Gaesa ni con sus filiales hoteleras, lo que en teoría la situaría fuera del radio de acción más inmediato del presidente de EEUU, Donald Trump.
Su perfil de cliente, mayoritariamente europeo y norteamericano del segmento LGTB, con reservas directas a través de su propia plataforma, también la distingue del modelo de sol y playa de "todo incluido" que ha sido el motor de las grandes cadenas en la isla.
Ni el Gobierno español ni la Comisión Europea han adoptado de momento una posición pública que obligue a las empresas comunitarias a salir de Cuba. Moncloa ha asegurado que hace un seguimiento estrecho de la situación en coordinación con las compañías afectadas; Bruselas ha señalado estar al tanto de los movimientos y ha pedido que se garantice la igualdad de condiciones para las empresas europeas.
