Direxis, la matriz de Tusgsal, ha presentado una oferta por la unidad productiva del mayor lote de las ambulancias catalanas, que hasta ahora estaba dividido entre ella misma y Grup La Pau, su socio en unión temporal de empresas (UTE).
Salvo sorpresa, se lo quedará, garantizando un inicio de servicio plácido en veinte días.
Lo han detallado fuentes cercanas al grupo de economía social de Badalona (Barcelona), que han destacado que "está todo preparado" para integrar el negocio de La Pau que hasta ahora compartían en la región sanitaria Barcelonès Nord, que incluye los dos valleses.
La incorporación se activará cuando el juzgado de Lo Mercantil que tutela el concurso de la cooperativa dé el visto bueno.
"Solvencia garantizada"
Desde la firma de Badalona corroboran que "lo tienen todo listo" para hacerse con la parte de la UTE que hasta ahora no les pertenecía.
¿Qué incluye? "La solvencia económica y la subrogación del personal". Todo lo demás, vehículos, electromedicina e infraestructura ya lo había asumido Direxis. No habrá cambios en este campo, pues.
"Arranque el 25J"
Así, cuando el juez autorice la compra de la unidad productiva de la UTE --un 1% por un valor de 140.000 euros--, el lote ya solo será de Direxis.
Eso sí, con "todo el personal de La Pau y el colosal expertís que tiene esta plantilla de 40 años en el transporte sanitario en Cataluña", insisten las mismas fuentes.
Ya unificada la UTE, se prevé que el servicio inicie sin problemas el 25 de junio.
Imagen de vehículos sanitario de la Pau ante el Estadio Nuevo San Mamés de Bilbao
La Junta Consultiva lo avala
Antes de ello, la Junta Consultiva de Contratación Pública de Cataluña ha avalado la operación. El organismo administrativo ha certificado que un concesionario puede presentar nuevas pruebas de solvencia tras una adjudicación de la Generalitat de Cataluña. Es lo que hará Direxis.
Era de las pocas barreras que quedaban, puesto que todo lo demás "electromedicina, medios materiales, software, ambulancias y su carrozado" ya está "preparado" por la empresa social para hacerse con el negocio de su socio.
Por su parte, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que vigila el macrocontrato, no se inmiscuye en la compra.
Montante
En total, la operación movilizará los citados 140.000 euros, más el crédito y la garantía y el préstamo que había puesto Direxis-Tusgsal para ayudar al que hasta ahora era su partner.
Serán 15 millones de euros que pondrán fin al breve concurso de La Pau, que ha buscado arroparse en los tribunales tras el acoso violento que vivió en Euskadi.
Asedio violento y retirada
En la autonomía vasca, la cooperativa catalana ganó por dos veces contratos de transporte sanitario tras la pandemia del coronavirus, pero tuvo que retirarse por elevadísimos niveles de absentismo de los sanitarios --que amenazaron la rentabilidad del negocio-- y el asedio violento por parte de los sindicatos radicales, movidos por la voluntad de internalizar los contratos y funcionarizar a la plantilla.
Esta cadena de intimidaciones se saldó con centenares de ambulancias vandalizadas, hasta que la empresa catalana se retiró del territorio.
Esa desinversión forzada le provocó un daño económico que terminará en la petición de concurso de acreedores y la operación descrita , si la sala mercantil la avala, algo que todas las partes prevén.
