Que el Cupra Raval sea el nuevo 600. Ese es el deseo que expresan desde Seat el día en que arranca la producción del primer eléctrico 100% español, aunque se encuentran con el obstáculo de un mercado del vehículo eléctrico que no termina de despegar, con el liderazgo de China en este terreno y también con la consabida hiperregulación europea.
El acontecimiento ha merecido la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, justo después de su paso por el Cercle d’Economia. En su intervención, ha recogido una de las principales demandas del sector: que la política sea tan ágil como la industria. "Seremos empáticos con el sector de la automoción en nuestras políticas", ha asegurado.
Es lo que había pedido Oliver Blume, CEO del grupo Volkswagen, poco antes: "Las multas de millones por la falta de demanda del mercado frenan el progreso. Necesitamos una mentalidad resolutiva para pasar a la acción. La industria impulsa la transformación, pero la política debe crear las condiciones necesarias", ha dicho.
Fabricación del Seat Cupra Raval en la planta de Martorell
Salvador Illa
El acto ha contado también con la participación del presidente de la Generalitat, Salvador Illa; Thomas Schäfer, miembro del comité ejecutivo del grupo Volkswagen (Brand Group Core), CEO de la marca Volkswagen y presidente del consejo de administración de Seat y Cupra, y Markus Haupt, CEO de Seat y Cupra.
En su intervención, Illa ha dicho que el nuevo coche cumple un triple compromiso: el de Cataluña con la prosperidad de toda España, el compromiso con la autonomía estratégica europea y el compromiso con la democratización del coche eléctrico.
“Comprar un coche eléctrico es un acto de responsabilidad y patriotismo”, ha afirmado, y ha señalado que un 24% de las matriculaciones de coches en Cataluña ya corresponden a eléctricos.
Fabricación del Cupra Raval en la fábrica de Seat de Martorell
“Electrificar Europa desde España”
El Taller 10 de la fábrica de Seat en Martorell ha dedicado tres años y 3.000 millones de euros a acondicionar la Línea 1, en la que anteriormente se producían el Seat Ibiza y el Seat Arona, que fueron trasladados a la Línea 3 hace unos meses.
El Cupra Raval compartirá la Línea 1 de producción con su gemelo técnico, el Volkswagen ID. Polo, con el objetivo de “electrificar Europa desde España”.
"Este proyecto es un ejemplo de que Europa puede seguir siendo una potencia industrial", ha asegurado Haupt.
1.200 coches al día
La línea tiene capacidad para producir 1.200 coches al día: será el mercado quien decida cuántos de estos son Polo y cuántos Cupra. Cada vehículo pasa unas seis horas en la cadena de montaje y requiere unas 400 personas por turno, en una fábrica que opera con tres turnos de ocho horas.
Según han explicado, lo que cambia en la fabricación de un 100% eléctrico es, por supuesto, la batería y, después, un motor aparentemente más sencillo, aunque aseguran que no deja de tener su complejidad.
La planta de Martorell
La planta de Martorell produce 2.500 coches al día; es la que más vehículos fabrica en España. Además, es la tercera planta más importante del grupo Volkswagen en la Unión Europea.
El año pasado fabricó un total de 470.000 vehículos, una cifra que este año esperan, por lo menos, repetir.
