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Hipra, la farmacéutica biotecnológica con sede en Amer (Girona), especializada en salud animal, trata de abrirse paso en el negocio de la sanidad humana tras el impulso que supuso su vacuna contra la Covid-19, Bimervax. Pero la tarea no está resultando sencilla. Y, además, está teniendo su particular reflejo en una serie de llamativos cambios en los órganos de gobierno de la compañía controlada por la familia Nogareda.

La empresa observó en el contexto de la pandemia una oportunidad para dar un salto estratégico más allá de su negocio veterinario tradicional. Sin embargo, fuentes del sector señalan que aún existen dudas sobre el encaje y el recorrido real de esa apuesta.

"La farma humana es un mercado muy difícil", resume una fuente conocedora del sector, que apunta a las diferencias de escala, regulación y estructura comercial respecto al negocio veterinario, donde Hipra sí cuenta con una posición consolidada desde hace décadas.

El sector está dominado por multinacionales de enorme tamaño e influencia. Entre ellas, la británica AstraZeneca, la estadounidense Pfizer y la australiana CSL Limited. Un elemento que complica la entrada de nuevos actores en la llamada "primera división" farmacéutica.

Campus Hipra WIKIPEDIA

De hecho, las mismas fuentes señalan como caso paradigmático precisamente el que padeció el grupo gerundense cuando comenzó a desarrollar una vacuna contra el coronavirus. Su propuesta recibió numerosas negativas por parte de los reguladores sanitarios. Y los procesos se retrasaron en demasía mientras otras vacunas vieron la luz casi de inmediato.

El resultado fue que cuando Bimervax pudo finalmente llegar al mercado ya era demasiado tarde. "Cuando al fin apareció, las nuevas vacunas ya estaban en fase de caída; todos los laboratorios que le habían precedido (Moderna, Pfizer-BioNTech, etcétera) se habían hecho millonarios. Todos, menos Hipra", señalan.

Inversiones estratosféricas

La dificultad estriba en que las inversiones que requiere el desarrollo de los productos de salud humana son muy elevadas, lo que maximiza el riesgo. La experiencia del desarrollo de la vacuna contra el Covid fue enriquecedora desde el punto de vista científico. Pero nada alentadora desde el económico.

"Hacer vacunas cuesta decenas de miles de millones", alertan desde el sector. Además, el contexto es el de un mercado donde la pelea por cada décima de cuota es encarnizada. De ahí que se registren tantas operaciones de concentración empresarial, ante la necesidad de las compañías de ganar escala y asumir costes.

Además, un giro en este sentido supondría asumir un riesgo añadido, dado el tamaño de la compañía y, por lo tanto, su limitada capacidad para generar flujo de caja. En ese contexto, algunas voces de la industria advierten de que un movimiento de este tipo supondría forzosamente "perder foco" en el negocio veterinario. Algo que, dada la actual posición privilegiada de Hipra en este segmento podría no ser la decisión más acertada.

No obstante, los últimos movimientos de la compañía apuntan hacia esa dirección de diversificación hacia la salud humana. Hipra ha introducido cambios en su estructura de gobernanza. A finales de 2025 incorporó a Carles Pascual y Montserrat Montaner a su consejo de administración, en calidad de vocales independientes.

Perfiles indicativos

La reestructuración, que se articuló a través de una junta extraordinaria de accionistas, se produjo tras la salida de Carlos Montañés, uno de los miembros más destacados del órgano de gobierno. Tras los cambios, se amplió de tres a cuatro el número de consejeros independientes.

La compañía presentó estos nombramientos como parte de una nueva etapa de transformación y crecimiento. Ambos perfiles provienen del ámbito de la salud humana, con experiencia en empresas como Werfen y Novartis, lo que refuerza la idea de una apuesta más decidida por este segmento.

Estabilidad

Este medio ha tratado de conocer la versión de la empresa en reiteradas ocasiones, sin que haya sido posible obtener respuesta.

En 2024, último ejercicio concluido del que hay cuentas en el Registro, Hipra facturó 440 millones de euros, un 2,5% menos que el año anterior. Su beneficio neto se redujo hasta los 32 millones, frente a los más de 51 millones que ganó en 2023.

Entrada de los laboratorios Hipra, en Amer (Girona) / EP

Al mismo tiempo, la empresa continúa reforzando su actividad veterinaria. Este jueves, la compañía ha anunciado el nombramiento de David Caballero como nuevo director general de Salud Animal. En enero de 2026 anunció junto a Elanco Animal Health el lanzamiento en Estados Unidos de dos vacunas contra el metapneumovirus aviar, una enfermedad que afecta al sector avícola estadounidense.

No obstante, fuentes del sector apuntan a que el contexto internacional se ha vuelto más complejo para compañías europeas con ambición global. En mercados como China, donde en el pasado algunas empresas crecían a doble dígito, el endurecimiento regulatorio y las dinámicas proteccionistas están dificultando la expansión.

"Ellos son muy buenos en veterinaria. Ahí son excelentes", resume un directivo del sector. Refuerzos y cambios en ambos segmentos, que han sembrado las dudas sobre la estrategia de Hipra, ante los recelos de su capacidad para competir realmente en la primera división farmacéutica humana.