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La patronal Cecot ha presentado este jueves su Barómetro Industrial anual, una cita que también ha servido para responder al Informe Fénix. “Si buscamos sectores que aporten valor a Cataluña, hay que fijarse en la industria”, ha reivindicado su presidente, Xavier Panés.

La presentación del barómetro ha dejado una conclusión clara: en un contexto marcado por la incertidumbre, “la industria catalana resiste y se transforma, pero resistir no debería ser el objetivo”, ha señalado Panés.

La patronal coincide, a grandes rasgos, con el diagnóstico del Informe Fénix —“Cataluña no está desplegando todo su potencial”, ha reconocido el presidente— y valora positivamente que se abra este debate. Sin embargo, ha querido matizar el enfoque del documento.

“No debemos centrarnos en lo que sobra, sino en aquello que hay que reforzar”, ha afirmado Panés, en alusión al tono antiinmigración que, a su juicio, desprende el informe. “Aquí no sobra nadie”, ha añadido.

Industria textil CG Barcelona

La columna vertebral de la economía

Si el Informe Fénix cargaba contra lo que considera una economía basada en la baja productividad y los bajos salarios, Cecot responde reivindicando la industria como sector de alto valor añadido. En palabras de Panés, “debe ser la columna vertebral de la economía catalana”.

La patronal defiende que la industria aporta salarios más elevados que otros sectores, mayor estabilidad y una autonomía estratégica "muy necesaria" en estos momentos, por lo que considera que apoyar su crecimiento es también una política social.

En este sentido, Cecot ha vinculado su diagnóstico con otro informe de gran influencia en Europa: el informe Draghi, que advertía de la necesidad de recuperar tejido industrial para que Europa pueda competir con otras grandes potencias mundiales.

Planta industrial de Industrias Mecánicas San Andrés (Inmesa) CG Barcelona

Líderes en absentismo y rotación

El encargado de elaborar el barómetro ha sido el doctor en Economía y Empresa Oriol Montanyà, que ha querido subrayar el contexto de incertidumbre con el que ha tenido que lidiar el sector: “Estamos en máximos históricos de incertidumbre”, ha asegurado.

Pese a ello, ha destacado que la industria continúa siendo uno de los principales motores de la economía catalana, generando alrededor del 19% del PIB, con un volumen superior a los 57.000 millones de euros, y representando un 17% de la ocupación de Cataluña.

Sin embargo, Montanyà ha alertado de dos problemas estructurales que afectan especialmente al sector industrial: el absentismo y la rotación laboral.

La industria lidera tanto las cifras de rotación —con 2,14 contratos por persona y año— como las de absentismo, que se sitúan en el 7,5%, una situación que Cecot considera especialmente preocupante.

Otra señal de alerta

Más allá de estos indicadores, Cecot identifica otra gran “señal de alerta”: la destrucción de empresas industriales, especialmente preocupante porque no se corresponde con la evolución del conjunto del tejido empresarial, cuya tendencia sigue siendo moderadamente alcista, mientras que la industria registra una caída moderada.

En los últimos tres años se ha producido, además, un fenómeno inédito en toda la serie histórica de Idescat desde 2008: desaparecen más microempresas y pequeñas empresas, mientras aumentan las medianas y grandes.

La destrucción del tejido empresarial se concentra, por tanto, en las compañías de menor dimensión, precisamente aquellas que históricamente se habían reivindicado como la base del modelo productivo catalán.