"Sin tecnología no hay paraíso", ha reflexionado el director del Barcelona Supercomputing Center (BSC), Mateo Valero, durante la inauguración de este jueves del tercer ordenador cuántico de MareNostum-Ona, instalado en la histórica capilla de Torre Girona, en Pedralbes.
Con este hito, España y Europa se suman a la carrera por liderar una tecnología con potencial para revolucionar la propia IA.
Este equipo, cofinanciado por la Unión Europea y el Gobierno central, permitirá ampliar las capacidades de la supercomputación europea gracias a una tecnología que complementa el sistema cuántico ya instalado en el BSC.
La supercomputación es una tecnología que utiliza ordenadores de gran potencia para procesar enormes cantidades de datos y resolver problemas complejos a gran velocidad. Puede tener aplicaciones en ámbitos como la medicina, el cambio climático, la ingeniería o la física.
Inauguración
El acto de presentación ha estado encabezado por Valero, junto al rector magnífico de la UPC, Francesc Torre y la consellera de Recerca i Universitats de la Generalitat de Catalunya, Núria Montserrat.
También han asistido la secretaria de Estado de Digitalización e IA, María González Veracruz; el jefe del sector de Tecnologías Cuánticas de la Comisión Europea, Óscar Díez, el jefe de I+D de EuroHPC Joint Undertaking, Daniel Opalka, la CEO de Qilimanjaro Quantum Tech, Marta Estarellas; y el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa.
"Puente"
En su intervención, Valero ha destacado el papel del BSC como "un punto de encuentro entre la ciencia y la sociedad", así como ha recordado el rápido ascenso de la IA --y su impacto en la investigación-- y el potencial de la computación cuántica, aún en una fase inicial.
Asimismo, ha lamentado el "retraso" de Europa en algunas tecnologías, especialmente el diseño y fabricación de chips de alta velocidad, aunque ha defendido el papel pionero del BSC y de España en este campo.
Ordenador cuántico del BSC
Futuro
Por otro lado, Valero ha distinguido entre la tecnología consolidada, que permite el desarrollo de la IA y la supercomputación, y la emergente, la cuántica, donde Europa está empezando a avanzar con apoyo institucional.
Aun si, ha demostrado su optimismo por el trabajo de los distintos equipos de investigación y por el futuro de la computación cuántica.
Nueva etapa
Torre, por su parte, ha descrito la incorporación de este nuevo equipo como "el inicio de una nueva etapa" que permitirá avanzar en el conocimiento hacia límites "inimaginables".
Además, ha señalado que esta tecnología "es una gran promesa" y que en muy poco tiempo condicionará de forma profunda nuestra forma de vida.
Autonomía tecnológica
El superordenador, llamado EuroQCS-Spain, estará disponible para investigación, industria y administraciones públicas de toda Europa; y se incorpora al MareNostrum, uno de los sistemas de computación más potentes de Europa y una infraestructura importante para la investigación científica avanzada.
Este equipo también se suma a la red europea de computación cuántica de la iniciativa EuroHPC JU, que ya cuenta con seis ordenadores de este tipo repartidos en varios países. Cuatro de ellos, --situados en Polonia, Chequia, Alemania y Francia-- ya están operativos.
Inversión a futuro
Estas infraestructuras forman parte de la estrategia europea para liderar la computación cuántica en 2030 y reforzar la autonomía tecnológica, la competitividad y la seguridad del continente.
El proyecto ha tenido un coste de 9,8 millones de euros y ha sido desarrollado casi en su totalidad por la empresa catalana Qilimanjaro Quantum Tech junto con Do It Now, desde el diseño del chip hasta el software. Solo la fabricación física del chip se ha realizado en Gotemburgo (Suecia).
