El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, en rueda de prensa

El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, en rueda de prensa Europa Press

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Sánchez Llibre carga contra los economistas que piden más regulación e inmigración selectiva

El presidente de Foment del Treball acusa veladamente a los autores del ‘informe Fénix’ de desconocer la realidad empresarial y apunta al absentismo como el gran problema para la competitividad

Más información: Sánchez Llibre encarrila su reelección en Foment con un programa contra el absentismo y la fiscalidad "asfixiante"

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Josep Sánchez Llibre se ha estrenado en su tercer mandato al frente de Foment del Treball con una defensa de la labor de los empresarios catalanes, cuestionada recientemente por el 'informe Fénix'. elaborado por un grupo de economistas. Recién reelegido presidente de la gran patronal catalana, a Sánchez Llibre no le ha temblado el pulso a la hora de poner en duda el conocimiento de la realidad empresarial de los expertos que han elaborado el documento.

El 'informe Fénix' sostiene que el modelo económico actual es insostenible en Cataluña por estar demasiado apoyado en sectores con bajos salarios y escaso valor añadido, lo que repercute negativamente en su competitividad.

"Para opinar hay que pisar la empresa. Yo la piso cada semana. Y cada día aprendo más", ha asegurado Sánchez Llibre. Aunque asegura en una entrevista concedida a La Vanguardia no sentirse interpelado por el informe, lo cierto es que el documento contiene argumentos que van en la dirección opuesta a los defendidos por el líder de Foment.

En particular, el 'informe Fénix' aboga por llevar a cabo un proceso de inmigración más selectivo que el que se da actualmente. Y también por llevar a cabo reformas que conduzcan a regular más determinados sectores, como el del turismo.

Un segmento muy relevante para el conjunto de la economía española en general pero que ha sido señalado en múltiples ocasiones por promover un empleo de bajos salarios y poco valor añadido.

Un trabajador sirve cafés en un local de hostelería pequeño y de barrio

Un trabajador sirve cafés en un local de hostelería pequeño y de barrio Europa Press

En numerosas intervenciones, Sánchez Llibre ha apelado a la necesidad de no sobrecargar la regulación de la actividad económica. Pero, sobre todo, ha sido llamativa su encendida defensa de la llegada de inmigración, elemento que considera capital, precisamente para garantizar la competitividad empresarial.

"Los empresarios hemos hecho un esfuerzo importantísimo, hemos sido capaces de ir con una hoja de ruta que va dirigida a la máxima competitividad", señala en la citada entrevista, publicada este domingo.

A finales del pasado año, la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales (Sbees, el 'think tank' de Foment del Treball) presentó un informe sobre la realidad demográfica en España y su impacto socioeconómico. Bajo el título "La España de los 50 millones de habitantes", el documento concluía que la economía española precisará de la llegada de 140.000 inmigrantes cada año para poder cubrir los puestos de trabajo que dejan las personas que alcanzan la jubilación.

En un acto celebrado en Madrid para dar a conocer las principales líneas del informe, Sánchez Llibre aseguró que la ausencia de perfiles para cubrir los empleos que quedan vacantes es ya un problema real.

El estudio de Sbees calculaba que el déficit de trabajadores sería de 1,4 millones de personas si no se contara con las llegadas del exterior. "Los empresarios necesitamos la inmigración como el aire que respiramos cada día", llegó a asegurar.

Contra el absentismo

Para el presidente de Foment, el principal problema que afecta a la competitividad de las empresas catalanas es el del absentismo. Hasta el punto de que ha adelantado que la patronal que lidera está preparando un libro blanco para analizar las claves de esta cuestión y proponer soluciones.

Además de esta inquietud, que ha aflorado con fuerza en los últimos meses en buena parte de los lobbies empresariales, Sánchez Llibre también ha puesto sobre la mesa dos componentes clásicos en sus reivindicaciones para mejorar la competitividad de la economía catalana.

Más industria

Así, ha reiterado que uno de los principales objetivos de Foment es promover un proceso de reindustrialización en la actividad empresarial. El objetivo es que el peso de la industria pueda alcanzar el 25% del Producto Interior Bruto (PIB), cuando en la actualidad no llega ni al 20%, meta fijada por la Unión Europea.

Por otro lado, también ha recalcado su habitual llamamiento a paliar el déficit de infraestructuras que padece el territorio, cuya cuantía acumulada estima en 50.000 millones de euros.