Holaluz registró pérdidas de 22,2 millones de euros en 2025, lo que supuso un descenso del 29,5% respecto a las consignadas durante el ejercicio anterior. En un año clave marcado por la reestructuración de la deuda y la inyección de capital por parte de los nuevos inversores, la comercializadora no ha terminado de despejar su horizonte, algo que se ha reflejado una vez más en el informe de auditoría.
La compañía ha reducido sus ingresos un 22%, hasta 141 millones de euros. El recorte del 30% en los costes, gracias a la implementación de la inteligencia artificial y las mejoras de eficiencia en la cadena de valor, no ha sido suficiente para evitar un nuevo ejercicio de números rojos.
La comercializadora ha vuelto a registrar un fondo de maniobra negativo, pese a la implementación de una nueva estructura financiera, con una aportación de 22 millones de euros por parte de Icosium, que se convirtió en el primer accionista de la compañía.
Tanto los números rojos en el balance como el fondo de maniobra negativo han llevado al auditor a reflejar una incertidumbre material en el informe que acompaña a los resultados.
Oficinas de Holaluz en Barcelona
En concreto, EY destaca que la capacidad de la compañía para cumplir con sus obligaciones de pago dependen del desarrollo del nuevo plan de negocio, ligado a la reestructuración, y las previsiones de tesorería (tensionada, como indica el fondo de maniobra negativo).
La firma considera que estos elementos derivan en "la existencia de una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad del grupo para continuar como empresa en funcionamiento".
Salvedades
Además, el auditor ha emitido una opinión con salvedades sobre las cuentas de la comercializadora. El fundamento ha sido la consignación como deuda a largo plazo por parte de Holaluz de 33,17 millones de euros, pese a que la compañía incumplía a cierre del ejercicio los ratios financieros a los que está sujeta la financiación.
Aunque Holaluz ha obtenido una dispensa posterior por parte de la banca acreedora para alcanzar estos compromisos, el auditor considera que el montante de la deuda debería registrarse como corriente y de corto plazo.
En su presentación, la compañía destaca precisamente la obtención de esta dispensa. Y también, que la deuda está por completo cubierta y no presenta vencimientos de relevancia hasta 2028. Además, el 70% se corresponde con financiación respaldada por créditos ICO.
Holaluz también hace hincapié en la consecución de un resultado operativo (Ebitda) normalizado de 2,6 millones de euros. Aunque la cifra es un 26% inferior a la registrada en 2024, la compañía pone en valor el cambio de tendencia durante la segunda mitad del año, toda vez que a junio llegó con un resultado negativo de 2,1 millones.
Durante los primeros minutos de la sesión en el BME Growth, el mercado en el que cotizan las acciones de Holaluz, el valor registra avances próximos al 6%.
