Stamina, en Poblenou

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Stamina, o cómo romper la burbuja 'expat' a través del 'running'

El expiragüista de élite Emmanuel Beauchard impulsa desde Poblenou un proyecto que conecta deporte, cultura y vida de barrio

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Emmanuel Beauchard heredó su pasión por el piragüismo de su padre. “Me llevaba cada fin de semana a tirarme en canoa por los alrededores de Lyon”, recuerda este emprendedor y expalista francés, que llegó a ser finalista en varios Campeonatos del Mundo.

Su carrera como deportista de élite terminó cuando, tras estudiar Ciencias Políticas y Empresariales en su Lyon natal, se mudó a París para trabajar en una multinacional farmacéutica, dando inicio a una prometedora carrera en el mundo corporativo. Sin embargo, al tercer año, Beauchard entendió que ni la cultura empresarial ni la gran ciudad eran lo suyo.

De nuevo insatisfecho

Barcelona se me presentó como El Dorado”, recuerda. “Allí tenía amigos, y sabía que tener el mar y la naturaleza cerca me harían la vida más fácil, y podría hacer deporte al aire libre, algo que había perdido en París”.

En septiembre de 2019, Beauchard se mudó a Barcelona y empezó a trabajar en una empresa catalana de desarrollo de videojuegos ubicada en el distrito tecnológico 22@, en Poblenou. “Pensé: mejor trabajar en videojuegos que ir con traje y corbata todo el día”. Sin embargo, la compañía empezó a crecer tanto que al cabo de seis años su trabajo dejó de ser creativo y volvió la insatisfacción.

“Mi pareja y mi amigo Rolland Tugdual me hicieron comprender que mi vida no funcionaba”.

El deporte como punto de partida

Mirando atrás, Beauchard identificó un patrón claro: siempre se había sentido mejor cuando el deporte formaba parte central de su vida. Esa debía ser también la base de su futuro profesional, se dijo.

Así que, junto a Tugdual, amigo de la infancia, también exdeportista de élite, y un grupo de inversores locales minoritarios, decidió montar Stamina, una tienda premium de running que funcionaría además como cafetería y punto de encuentro para la comunidad runner de Barcelona.

Interior de Stamina

Interior de Stamina

“Nos dimos cuenta de que el panorama del running en la ciudad estaba cambiando. Antes la gente corría sola, luego empezaron los run clubs, pero faltaba un punto de encuentro físico”, explica el cofundador. La idea era muy clara: un espacio donde comprar equipamiento, pero también tomar un café, leer, asistir a charlas o simplemente socializar.

Apuesta por lo local

Ubicado en una antigua carnicería de la calle Llull, en pleno Poblenou, el local abrió sus puertas en febrero de este año, pocas semanas antes de la Maratón de Barcelona. “Uno de los pilares del proyecto es la integración en el tejido local”, dice Beauchard. “Queríamos formar parte de la cultura del barrio y trabajar con marcas catalanas, además de internacionales”, añade.

Entre las firmas que comercializan destacan Buff (Manresa), Laser, Pacific and Co (Barcelona), Chance Running (Girona), Fuel+ (barritas energéticas) y Pelotan (protección solar), también de Girona.

Zona de cafetería de Stamina

Zona de cafetería de Stamina

El mismo criterio se aplica a la oferta de la cafetería, con café de proximidad, bollería artesanal, kombucha y cervezas sin alcohol producidas aquí. Además, el proyecto mantiene vínculos con el ecosistema local, como la asociación de comerciantes de Poblenou, o el centro de fisioterapia avanzada Ficabi.

El lugar ideal

Poblenou no fue una elección casual. “Queríamos un sitio al que la gente viniera a propósito, no solo de paso”, explica. El barrio, con su mezcla de vecinos de toda la vida y expatriados vinculados al 22@, ofrecía el equilibrio ideal.

“Aquí hay un equilibrio muy interesante de locales y expatriados. Mi sueño es que interactúen, porque yo mismo viví aquí durante años sin integrarme realmente”.

Para romper esa barrera, Stamina organiza salidas grupales de running, eventos semanales y talleres culturales, desde encuentros literarios hasta actividades creativas, como talleres de collage con revistas deportivas.

“Una buena salud no es solo física, también es mental”, concluye.