Piezas de porcino en un matadero / EP

Piezas de porcino en un matadero / EP

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La peste resta al porcino 240 millones en dos meses y la guerra amenaza con ahondar la crisis

China, a punto de caer al tercer puesto entre los compradores del exterior mientras que los precios siguen por debajo de coste y sin recuperar las cotas anteriores a la detección del primer caso

Más información: El porcino respira con alzas del 14% en tres semanas pero aun produce a pérdidas

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La crisis generada en el sector del porcino por el brote de peste detectado a finales de noviembre en Cataluña empieza a tener efectos muy preocupantes desde el punto de vista económico. Sólo en los dos primeros meses de afectación (diciembre y enero), la facturación por las exportaciones se ha reducido cerca de un 17%. Un agujero próximo a los 240 millones de euros que se combina con factores adicionales que complican el escenario.

Entre ellos, uno con el que el sector no contaba cuando aparecieron los primeros casos de jabalíes infectados, en la zona del bosque de Collserola. Se trata de la guerra en Irán y sus casi inmediatos efectos en el alza de los precios de la energía.

Por lo pronto, la peste porcina africana (PPA) ha hecho saltar por los aires el panorama de las exportaciones, un elemento clave para la sostenibilidad del sector. El desplome sufrido por los precios a raíz de la detección de los primeros casos ha provocado un fuerte descenso de los ingresos por ventas en el exterior.

La caída ha sido especialmente aguda durante enero, cuando los precios fijados en las lonjas de Mercolleida se mantuvieron durante todo el mes en la cota de un euro por kilo vivo. Una cifra redonda que representa el mínimo de los últimos 22 años.

Una explotación de ganado porcino / EP

Una explotación de ganado porcino / EP

Sólo en este mes, el último del que hay datos definitivos, la facturación por la venta en el exterior cayó algo más de un 18%. La proporción negativa aumenta hasta el 22,5% si se computan los 20 mayores destinos, de acuerdo con los datos de la patronal Interporc.

A partir de febrero, los precios han experimentado un firme avance, lo que ha contribuido a amortiguar el descenso. Actualmente, la cotización se encuentra fijada en 1,275 euros.

Subida frenada

No obstante, cabe tener en cuenta que esta cota aún es inferior a la última registrada antes de que se detectara el primer caso de PPA, a finales del pasado mes de noviembre. Por entonces, el kilo de cerdo vivo se pagaba a 1,3 euros en Mercolleida. Una cifra que ya, por entonces, estaba muy próxima al precio de coste y dejaba escaso margen a la industria, tras haber superado los 1,8 euros durante el verano.

Además, el avance parece haber encontrado un tope natural en los mencionados 1,275 euros. Tras siete alzas consecutivas desde primeros de febrero, el precio ha permanecido sin variación en las últimas dos semanas.

Ganado porcino en una explotación ganadera / EP

Ganado porcino en una explotación ganadera / EP

La evolución ha paliado en parte las pérdidas que el sector arrastra como consecuencia del impacto negativo de la PPA. Una inyección de oxígeno que, no obstante, llega a costa de los márgenes de los mataderos, lo que genera múltiples dudas sobre la posibilidad de hacerlo sostenible durante más tiempo.

La crisis de la PPA también ha acelerado el cambio en la estructura de las exportaciones. El notable descenso que venía experimentando el comercio con China se ha agudizado. Hasta el punto de que el gigante asiático está a punto de pasar de ser el primer destino en el exterior del porcino español directamente a la tercera plaza; al menos, en lo que se refiere al valor de las exportaciones.

En este punto, el conjunto de 2025 puso fin al liderazgo que China había mantenido desde 2017. Por primera vez desde entonces, el sector facturó más en otro destino. En concreto, Francia, con un montante total de 1.021,7 millones de euros, por encima de los 996,7 millones de China.

En enero de 2026, Francia consolida el liderazgo pero Italia amenaza la segunda plaza de China, al situarse a una distancia de apenas seis millones de euros.

Repliegue chino

Y eso que los acuerdos comerciales con China hacen posible que la restricción de entrada de productos de porcino al país asiático en caso de PPA en origen se regionalice. De este modo, sólo aquella carne proveniente de la zona en la que ha localizado el brote está vetada para su venta en China.

Aun así, el descenso del valor de las exportaciones al país asiático se acercó al 10% en el conjunto de 2025 y se ha incrementado hasta el 37% durante el primer mes de 2026. En los últimos años, China ha recuperado parte de su mercado y su ritmo importador se ha reducido de forma considerable.

Al contrario que China, otros países del continente sí han cerrado por completo la puerta al porcino español. Entre los que más peso tienen en las exportaciones figuran Filipinas, Japón y Malasia.

Aunque para las próximas semanas y hasta el verano se esperan subidas de precio, el escenario se verá alterado por los efectos de la guerra en Oriente Medio. Las tensiones en los mercados energéticos elevarán los costes y añadirán más presión sobre los productores, añadida a la que ya tienen debido a una demanda que no termina de recuperarse.

Las alzas de los costes reducirá los márgenes que pueda abrir la esperada subida de precios con vistas al verano. Mientras, siguen detectándose nuevos casos de PPA, lo que no hace sino extender la duración de la crisis. Una posibilidad que el sector empieza a asumir como la más probable.