Fotomontaje de José Luis Morlanes y, de fondo, la electrolinera que ha dejado abandonada en Cornellà

Fotomontaje de José Luis Morlanes y, de fondo, la electrolinera que ha dejado abandonada en Cornellà

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El último chanchullo de José Luis Morlanes, ‘ex’ de La Seda, Espanyol e Iqoxe

El empresario gana un contrato en Cornellà, municipio del que fue histórico concejal, y luego incumple los requisitos del pliego

El polémico político y sindicalista acumula escándalos allí por donde ha pasado

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José Luis Morlanes, el polémico empresario y exconcejal histórico de Cornellà de Llobregat (Barcelona), vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez, en su propio feudo.

El entramado empresarial que preside, Senergy Holding Group, se adjudicó un jugoso contrato municipal en Cornellà saltándose las estrictas exigencias de solvencia técnica marcadas en los pliegos de condiciones, y olvidando luego cumplir las cláusulas pactadas en el contrato.

Nuevo escándalo

El escenario de esta nueva maniobra es Tecsal SA, un Centro Especial de Trabajo y Ocupación con sede social en la calle Progrés de Cornellà de Llobregat. A finales de 2020, esta entidad sacó a concurso la instalación de una electrolinera con cuatro puntos de recarga rápida y una planta fotovoltaica de un mínimo de 50 kWh al día en sus instalaciones del Garden Cornellà.

La mesa de contratación resolvió el contrato en favor de Senergy, presidida por el exregidor del municipio Morlanes. La empresa ofreció una cesión gratuita del derecho de uso de la superficie, un contrato PPA a 15 años con un precio de energía de 0,08914 €/kWh, y acordó que Tecsal recibiría el 50% del beneficio bruto de la electrolinera.

Condiciones incumplidas

Evidentemente, la compañía ha incumplido las condiciones prometidas en el pliego, y pese a ello no ha devuelto el dinero adjudicado. El ayuntamiento tampoco ha tomado ninguna medida al respecto.

Según ha podido comprobar este medio, los puntos de recarga para vehículos eléctricos, operados bajo la marca Acelera (que también pertenece al entramado de Morlanes), se encuentran en un evidente estado de abandono.

Imagen de la electrolinera abandonada de José Luis Morlanes

Imagen de la electrolinera abandonada de José Luis Morlanes Cedida

Las plazas pintadas de verde reservadas para los vehículos eléctricos están bloqueadas por vallas metálicas y se utilizan como improvisados vertederos, donde se acumulan palés de madera y escombros de obra.

Los trabajadores de la zona aseguran que no recuerdan cuándo fue la última vez que funcionaron y sostienen que, de vez en cuando, hay conductores que preguntan por los puntos de recarga en los comercios. Sin ningún éxito, dado que no funcionan.

Incumplimiento solar

Por otro lado, Morlanes tampoco cumple con el total de la energía solar prometida. Su empresa apenas ha instalado tres pequeñas placas solares en el techo de Tecsal, una potencia claramente insuficiente para abarcar lo demandado por el organismo en la licitación.

Entrada a Tecsal, en Cornellà de Llobregat

Entrada a Tecsal, en Cornellà de Llobregat Cedida

Este medio ha preguntado al Ayuntamiento de Cornellà, a Tecsal SA y a la empresa Senergy qué métodos de revisión de los pliegos firmados se han llevado a cabo en este contrato. No ha recibido respuesta de ninguna de las tres partes.

El otro chanchullo de Morlanes en Cornellà

Este no es el primer negocio polémico en Cornellà en el que aparece el nombre de José Luis Morlanes, ex mano derecha de Montilla en la localidad y en el PSC.

A finales de 2012, el municipio vivió el traumático cierre del Cine Pisa, la última sala de barrio de la ciudad y una de las últimas del área metropolitana de Barcelona.

Imagen del histórico Cine Pisa de Cornellà

Imagen del histórico Cine Pisa de Cornellà

El ayuntamiento había comprado el edificio en 2009, pero lejos de mantener su uso cultural, promovió la recalificación del solar en 2010 para construir pisos. En 2011, la empresa municipal Emducsa vendió el edificio por algo más de cinco millones de euros a la única constructora que se presentó al concurso: Set Habitatge SA. Según el registro mercantil, la firma estaba presidida por otra sociedad, Iter Metropolita SL, que a su vez estaba representada por José Luis Morlanes.

A pesar de recoger más de 5.000 firmas y contar con el apoyo inesperado del supermercado Caprabo ubicado en los bajos, el ayuntamiento comenzó a vaciar el edificio de forma exprés en enero de 2013 y los pisos comenzaron a levantarse en 2017, si bien Morlanes no participó finalmente en la operación tras el revuelo levantado.

¿Quién es Morlanes?

José Luis Morlanes es una figura camaleónica que ha sabido transitar fluidamente entre el poder político, el sindicalismo y la alta empresa privada, coleccionando tantos cargos como controversias. Su carrera despegó gracias a sus carnets de la UGT y del PSC, entes a los que se afilió a los 13 y 14 años, respectivamente. "Sólo dejaré de ser del PSC o de UGT por defunción de unos o de otros", explica el millonario socialista.

En los años 90, fue un destacado dirigente sindical en el Baix Llobregat y, amparado por el exalcalde socialista José Montilla, llegó a presidir el Consell Comarcal. Eran los años en los que el PSC esparcía su presencia en el cinturón industrial de Barcelona, y la economía y el poder se entendían a orillas del Llobregat.

Morlanes, como tantos otros, abandonó la utopía para subirse en el tren en marcha de un capitalismo financiado por los recursos públicos, bordeando el siempre difuso concepto de la alegalidad.

Su poder político se cimentó en el Ayuntamiento de Cornellà, donde ejerció de concejal entre 1991 y 2007 como responsable de Urbanismo hasta 2003. Desde esa posición, fue el principal negociador para la llegada del estadio del RCD Espanyol y el centro comercial Splau a la ciudad. En 2004 pasó a ser consejero delegado del propio club de fútbol, llegando a ocupar la vicepresidencia bajo el mandato de Joan Collet, sirviéndose de lo que se conoce como una puerta giratoria.

Los accionistas del club echaron a Morlanes en 2014 después de detectar "un error contable" en las finanzas.

No había contabilizado 800.000 euros correspondientes al pago del IVA de los abonos, lo que supuso un agujero en las arcas del club de más de 700.000 euros al cierre de ese ejercicio.

Grandes escándalos

Como empresario, acumula otros dos grandes escándalos. El primero fue en su etapa como presidente de la empresa química La Seda de Barcelona.

En 2013, la Fiscalía de Barcelona pidió la imputación de Morlanes al acusarlo de un desvío de 2,5 millones de euros de las cuentas de La Seda hacia la sociedad Quat Inversiones y hacia Iter Metropolita (empresa de la que Morlanes era administrador y que posteriormente controlaría los terrenos del Cine Pisa). Según el relato del fiscal, el dinero se facturó en concepto de servicios falsos por la supuesta intermediación en la compraventa de una finca en El Prat de Llobregat, una operación inmobiliaria donde Iter habría percibido 500.000 euros más IVA sin causa legítima que lo justificara. Finalmente, la causa se archivó.

La tragedia de Iqoxe

Por otro lado, Morlanes también era el director general de la empresa Iqoxe en 2020, cuando de un reactor de la planta de Tarragona salió disparada una placa de acero de casi una tonelada. Esta voló literalmente sobre la ciudad y entró por la ventana de un bloque de pisos en el barrio de Torreforta, provocando el derrumbe del techo y matando a un vecino que estaba en su casa. En la fábrica fallecieron dos trabajadores más.

A la dirección se le acusó de aumentar la producción por encima de la capacidad de seguridad de la planta para ganar más dinero, y Morlanes se enfrenta a una petición de 11 años de cárcel por ello, en uno de los juicios más complejos de la historia de Tarragona.