Es el retorno de Jorge Laucirica, el constructor de los ricos catalanes. El promotor de las casas de veraneo de la burguesía local, con promociones en La Cerdaña, se ha repuesto de las quiebras de sus empresas. Ahora se aposta tras CO Arquitectura con su hija, Carlota Laucirica, y Diana Piera, vinculada a José Luis Díaz-Varela, fundador y aún dueño de la química catalana Indukern.
Lo detallan fuentes del inmobiliario catalán después de que Crónica Global diera cuenta esta misma semana de la insolvencia de las empresas de Laucirica: Port Davey y Estudio y Desarrollo Sostenible.
Las quiebras se suman a las de ConceptoQ, el holding del constructor y arquitecto, que falló en 2025, detalló este medio.
"Ha vuelto, esta vez con su hija"
Lejos de desmoronarse, el negocio del directivo de la zona alta continúa. Eso sí, lo hace de forma distinta. Laucirica continúa ofreciendo sus servicios por medio de CO Arquitectura.
Este despacho de Sarrià-Sant Gervasi lo fundaron Carlota Laucirica y Diana Piera. La primera es hija de Jorge. La segunda, una examazona del Real Club de Polo de Barcelona vinculada a la familia que fundó la farmacéutica catalana Indukern, los Díaz-Varela.
La saga retiene el control accionarial de la poderosa farma a día de hoy.
La Closa de Queixans, desarrollada por los Laucirica, padre e hija
Q-Concept
Sobre estos mimbres, hay otro: Q-Concept. La fallida ConceptoQ, de Laucirica, ha renacido --continuado actividad-- con otro nombre comercial y otra sociedad mercantil.
En Barcelona, Q-Concept está domiciliada en la misma dirección que CO Arquitectura. Padre e hija comparten espacio.
En La Cerdaña, esta empresa de carpintería mora en las afueras de Puigcerdà, la capital comarcal.
Gastos
De este modo, el creador se pega a otra empresa para seguir levantando chalés para la clase alta catalana. "Gestionó mal ConceptoQ, y ahora tiene una segunda oportunidad con su hija", detallan las mismas fuentes.
Crónica Global ha preguntado a CO Arquitectura sobre el nuevo rol de Laucirica con esta empresa. No ha recibido respuesta. Desde el inmobiliario insisten en que el padre se ha tenido que sumar al negocio de la hija para continuar. "Aunque la fachada es CO, él es el que está detrás", subrayan estas voces.
El 'rey de La Cerdaña"'
Con esta operativa, los Laucirica seguirán dibujando el paisaje burgués de La Cerdaña. Lo harán después de dejar huella en la comarca pirenaica. Este noble linaje barcelonés levantó las casas de veraneo de celebrities como Shakira y Piqué o la presentadora Susana Griso.
Otros ejemplos: llevan el sello de Laucirica, un ingeniero industrial de formación, la elegante urbanización Mas Sallent de Bolvir, con tiqués de entrada de 1,4 millones de euros por propiedad.
Los barceloneses también ejecutaron La Pleta de Ger, en el villorrio homónimo. El precio por activo arranca en los 915.000 euros.
La urbanización Mas Sallent, en Bolvir de Cerdanya
Simbiosis padre-hija
En todos los casos, los proyectos siguieron la misma génesis: diseño por parte del padre y construcción y diseño por parte del estudio de su hija, CO Arquitectura.
En una entrevista en El Periódico hace unas semanas, Laucirica hija y Piera presumían de haber elevado más de 100 casas en 30 promociones en La Cerdaña. Lo que no deslizaban es que parte de esos desarrollos fueron de la mano de su padre, que ahora ha estrellado parte de su grupo industrial y se ha refugiado con ellas.
Una promoción en Francia
En este lance cabe destacar el proyecto de Mas Barrère en Bourg-Madame (Francia). Fue una iniciativa diferencial de ConceptoQ que jamás vio la luz.
Al menos una fuente del sector apunta a esta curiosa promoción, que buscaba rehabilitar una antigua masía para transformarla en chalés de lujo, como el principio de los males del negocio de Laucirica.
'Renderización de Mas Barrère en Bourg-Madame, que jamás vio la luz
Primera quiebra
Sean cuales fueren las razones, la insolvencia de parte de las sociedades del constructor aragonés de las casas de los ricos catalanes es la segunda que sufre. En 2009, en pleno crash inmobiliario mundial, el empresario ya sufrió un primer desplome con Maxima Grupo Inmobiliario.
La firma entró en concurso de acreedores y generó el interés del chatarrero empresarial barcelonés Antonio Comadrán, el hombre que condujo la química La Seda hasta sus últimos días de vida. En el caso de Máxima, Comadrán hizo lo propio, disolviendo la promotora en 2012.
