Logos, fachadas o productos de Ercros, Freixenet, Pronovias y Chupa Chups

Logos, fachadas o productos de Ercros, Freixenet, Pronovias y Chupa Chups Fotomontaje CG

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Los gigantes empresariales que han dejado de ser catalanes

En la última década, numerosas compañías emblemáticas de Cataluña han pasado, o están en proceso de hacerlo, a manos extranjeras. El caso más reciente, la semana pasada, fue la adquisición de Ercros por el grupo químico portugués Bondalti

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Las negociaciones de la multinacional catalana de belleza Puig Brands con la estadounidense The Estée Lauder Companies para tratar una posible fusión entre ambas ha vuelto a poner sobre la mesa un fenómeno frecuente en el ámbito empresarial en los últimos años: la progresiva descatalanización del capital de algunas de las compañías más emblemáticas de la región.

En la última década, una decena de estos gigantes empresariales de Cataluña han pasado, o están en proceso de hacerlo, a manos extranjeras. El caso más reciente, la semana pasada, fue la adquisición de Ercros por el grupo químico portugués Bondalti, que ha tomado su control mediante una OPA que recibió la aceptación del 77,23% del capital.

Cava con sabor alemán y estadounidense

Esta operación llega el mismo mes en que otra empresa emblemática, las cavas Freixenet, haya dejado de tener participación catalana alguna en su capital. La productora de espumosos pasó a manos de la alemana Henkell en 2018, cuando ésta adquirió el 50,7% y, desde este 2 de marzo, ya es 100% de su propiedad. La familia Ferrer y José Luis Bonet han vendido su participación restante, convirtiendo a Henkell en accionista único.

De este modo, Freixenet ha seguido un camino similar al iniciado por su principal competidor, Codorníu. La familia Raventós, que había sido la propietaria de la bodega más antigua de España —su fundación se remonta a 1551— durante más de 17 generaciones, vendió en 2018 la mayoría de su capital al fondo de inversión estadounidense Carlyle por unos 390 millones de euros.

De Chupa Chups a Cirsa, pasando por Panrico

Al igual que las anteriores, otra empresa que mantiene sus sedes y operaciones principales en Cataluña, pero cuyo capital hace tiempo pasó a ser foráneo, es Chupa Chups. Fundada en Barcelona en 1958, sus dueños —la familia Bernat— vendieron la mayoría del capital al grupo italoneerlandés Perfetti Van Melle en 2006.

En el ámbito de la alimentación, hay otro ejemplo parecido, el de Panrico. Fundada en 1962 por las familia Costafreda y Rivera, la mítica empresa panadera de los donuts y bollycaos es, desde 2015, propiedad de la multinacional mexicana Bimbo, quien, a su vez, vendió parte del negocio a Adam Foods, y recientemente ha sido adquirido por la valenciana Vicky Foods. Una década antes, en 2005, dejó de ser una compañía familiar española al pasar a manos de la firma de capital riesgo británico Apax Partners.

Otro caso parecido es el de la multinacional del juego Cirsa. Fundada por Manuel Lao en 1978, su crecimiento propició su compra por parte del fondo estadounidense Blackstone, que adquirió el 100% de la compañía en abril de 2018.

Sin olvidar, tampoco, a Pronovias. Fundada en 1922, dejó de ser una empresa familiar española casi un siglo después, en julio de 2017, cuando Alberto Palatchi, hijo del fundador, vendió el 90% de la compañía al fondo de capital riesgo británico BC Partners por 550 millones de euros

Otra empresa bien conocida en Cataluña es Applus+, concesionaria de las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) en la región. Fundada en Barcelona en 1996 por el grupo Agbar, en los últimos años pasó a manos de fondos extranjeros.

'Startups' y nueva economía tampoco se libran

Tampoco las statups y emprendedores tecnológicos que han formado sus imperios en Barcelona fechas mucho más recientes se han visto ajenos a este fenómeno. Por ejemplo, Glovo. Fundada por Oscar Pierre y Sacha Michaud en 2015, empresa de delivery más famosa de España fue absorbida en 2022 por la alemana Delivery Hero, al tomar el control de la mayoría de sus acciones.

Un calco, prácticamente, al de Wallapop. El portal de compraventa de productos de segunda mano creado en 2013 en la capital catalana pertenece al gigante tecnológico surcoreano Naver Corporation, que la compró al 100% a principios de este 2026.

Sin olvidar a Privalia. Fundada en 2006, y referente del comercio electrónico de productos de moda en España, su absorción por el grupo francés Veepee se produjo muy rápido: concretamente, en 2016.

Otros casos históricos

Un camino de descatalanización que, muchas décadas antes, iniciaron otras muchas empresas. Una de las primeras fue Danone. Fundada en Barcelona en 1919, su propiedad fue española apenas durante una década, hasta que Daniel Carasso, hijo del fundador, trasladó la sede y la producción a Francia en 1929. Su rápida internacionalización, no obstante, tampoco impidió en este caso que siguera teniendo sede y una fuerte presencia y sede en España.

O Salvat. La mítica editorial fundada en Barcelona en 1898 fue vendida casi un siglo después, en 1988, a Hachette, propiedad del gigante editorial y de medios Lagardère, y su accionista mayoritario.