Un dron de inspección de campos de agricultura Lleida
Los drones, en auge, sufren su primer fracaso en Lleida
La empresa Aerofor Enterprise, dedicada al arrendamiento de aeronaves no tripuladas, entra en barrena y se encamina a la liquidación
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Los drones están en el centro de la actualidad internacional. Las guerras recientes —desde Ucrania hasta Oriente Próximo— han demostrado que estos pequeños aparatos han dejado de ser una tecnología auxiliar para erigirse en una pieza clave del armamento moderno. Baratos, difíciles de detectar y capaces de alterar el equilibrio en el campo de batalla, se han consolidado como una de las herramientas militares más determinantes de los conflictos bélicos contemporáneos.
Este protagonismo en el ámbito militar ha ido acompañado, además, de una rápida expansión en el mundo civil. Los cultivos, la inspección de infraestructuras, la vigilancia forestal o la producción audiovisual son algunos de los sectores que en los últimos años han incorporado dispositivos aéreos a su actividad cotidiana.
La seguridad de reducir costes y mejorar la eficiencia han impulsado la aparición de un ramillete de empresas dedicadas tanto a fabricarlos como, sobre todo, a su alquiler, mantenimiento y pilotaje profesional.
Colisión en el juzgado
En pleno auge tecnológico y estratégico, también ocurre de vez en cuando que alguna iniciativa empresarial acaba en un violento impacto contra el suelo. Es el caso de la leridana Aerofor Enterprise.
Comenzó sus actividades en 2018 para dedicarse a arrendar aeronaves no tripuladas, principalmente destinadas al sector agrario. Pues bien, dicha entidad se ha estrellado en un concurso de acreedores de carácter terminal. El Juzgado Mercantil número 1 de Lleida ha acordado abrir un procedimiento especial que derivará en la liquidación y disolución del negocio.
Eduard Ibáñez Salinas es el fundador y administrador de Aerofor Enterprise.
Formación de pilotos
La compañía está domiciliada en Lleida. En las mismas instalaciones radica asimismo la firma Ituas, dirigida por Ibáñez y su socio Eduard Ruiz-Olivares Bahíllo.
Se trata de una escuela para pilotos de drones. Ofrece formación certificada, venta de aparatos de última generación y servicios de gestoría aeronáutica. Desde que abrió sus puertas hace tres años, ha instruido a 1.500 pilotos. En su mayoría se ha especializado en técnicas aplicadas al campo.
Dron para trabajos del agro