Estados Unidos tira la toalla con el caso Fifagate, que involucró a la catalana Grup Mediapro. La Fiscalía de Nueva York, que depende del Departamento de Justicia (DoJ), ha decidido dejar caer la pieza contra el directivo Hernán López y la agencia Full Play, la última viva de la macrocausa.
Según un oficio consultado por Crónica Global, el ministerio público pide a la jueza Pamela K. Chen que archive la acusación pese a que ambos acusados ya habían sido declarados culpables por un jurado.
El Supremo aprieta
El movimiento llega después de que el Tribunal Supremo devolviera la pieza a la primera instancia, cuestionando las bases de la sentencia.
La dura decisión del alto tribunal significó un giro de guión. Obligó al Departamento de Justicia a replantearse toda la estrategia. Los efectos se plasman en el auto emitido ahora.
Error jurídico
La causa por corrupción en el fútbol americano se ha desmoronado por un mal uso de la figura jurídica del honest services wire fraud para castigar el pago de sobornos.
Los jueces --hasta el Tribunal Supremo-- han cuestionado que esta figura encaje en un negocio privado como el de los derechos televisivos y el márketing deportivo.
La fiscalía se rinde
Ahora, en el volante de cuatro páginas, el fiscal Joseph Nocella se da por vencido y admite que no destinará “más recursos” a pelear estas condenas.
El letrado dice que no “confiesa el error”. En la práctica, renuncia a defender el caso si vuelve al Supremo. Lo deja virtualmente archivado.
El Estado decide
La fiscalía justifica su marcha atrás con el argumento de que el Gobierno puede retirar una acusación con permiso del juez incluso tras el veredicto emitido.
El DoJ defiende que, por mandato constitucional, la decisión de a quién se procesa y hasta cuándo es una prerrogativa exclusiva del Ejecutivo federal.
Cierra el caso
Negro sobre blanco, la fiscalía prefiere matar el procedimiento antes de que el Supremo dicte otra sentencia demoledora contra los intereses de la Administración. López y Full Play saldrán libres, aunque no absueltos.
Fuentes jurídicas describen el movimiento como una contención de daños: mejor un archivo discreto que una doctrina que complique futuros casos de corrupción empresarial.
El resto del ‘FIFAgate’, en pie
Eso sí, el ministerio público recuerda que la petición de archivo solo afecta a López y Full Play, no al resto de acusados del macrocaso del fútbol.
Las condenas al resto de implicados y las restituciones económicas a FIFA y confederaciones --una de ellas de la española Mediapro-- no se tocan con este giro procesal.
La implicación de Mediapro
La multinacional barcelonesa admitió en 2018 ante la misma fiscalía estadounidense que una filial suya en Estados Unidos pagó sobornos a directivos de federaciones centroamericanas y del Caribe.
Las mordidas tenían como objetivo asegurarse derechos audiovisuales de partidos clasificatorios para el Mundial.
Con ello, cerró el caso con un acuerdo que le obligó a desembolsar unos 20 millones de dólares —unos 18 millones de euros al cambio actual— entre multas y compensaciones.
Tras el castigo, la firma defendió que se había desvinculado por completo de la causa, cerrando el mal trago. Pero un segundo escrito de acusación fiscal emitido en 2022 la volvió a enredar. Hasta ahora.
