Creyó que todo estaba listo para abrir su tienda de telefonía e informática, pero a las dos semanas descubrió que le habían vendido un local distinto al que había visitado y acordado comprar. Este es el caso de A. T., un joven autónomo que cerró la adquisición de un inmueble en Manresa (Barcelona) con la Sareb hace dos años y que, por un error de inscripción, ha tenido que recurrir a los tribunales.
La justicia ha fallado recientemente a favor del comprador y obliga a la Sareb a rectificar el error y, con ello, asumir los costes derivados de este cambio.
Respuesta de la Sareb
El afectado intentó resolver el problema de "manera amistosa" en varias ocasiones al percatarse de la situación, pero la Sareb se negó y le exigió el pago de un importe adicional para corregirlo, motivo por el cual presentó la demanda.
Ahora, la compañía propietaria del ladrillo de las cajas de ahorros rescatadas aún puede recurrir. No obstante, admite a este medio que se trata de un error y que se harán cargo de los gastos derivados.
Un anuncio online
La historia arranca en julio de 2024, cuando un joven de 28 años navegaba por internet y dio con un anuncio que captó su atención: un local en la calle Plana de l’Om de Manresa en venta por 40.000 euros.
No tardó en contactar con el vendedor, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que gestionaba la operación a través de un tercero. Este intermediario le mostró el inmueble hasta en tres ocasiones.
Otra referencia
Tras las visitas y revisar las fotografías de su estado, A.T. y el corredor acordaron un precio y en agosto de 2024 firmaron un documento para reservar el inmueble.
Pero el documento no incluía la dirección ni la descripción del local; solo una referencia catastral (el código alfanumérico de 20 caracteres que identifica un inmueble en España). Aunque se señalaba que se trataba de una finca comercial, lo cierto es que esta referencia correspondía en realidad a un almacén, según recoge la demanda.
Aun así, al mes siguiente ambas partes formalizaron la operación ante un notario y se hizo el desembolso de la cantidad restante. La referencia catastral 'incorrecta' se mantuvo también en la escritura pública y, por tanto, en el Registro de la Propiedad.
Llaves correctas
Con todo ello, el comprador recibió las llaves del local acordado. Tras dos semanas, el joven informático se percató de que otra propiedad aparecía registrada a su nombre, un error que comunicó de inmediato a la Sareb para que lo corrigiera.
A partir de ahí, la gestora empezó a "poner trabas" para solucionarlo y pidió pagos adicionales para los cambios.
Dinero adicional
La entidad exigió al comprador un abono extra de hasta 20.000 euros, alegando que el local que ocupaba tenía un valor de mercado superior al acordado. Como consecuencia, A.T. tenía las llaves y hacía uso del local, pero en los registros figuraba como propietario de un almacén distinto.
Por su parte, la Sareb continuaba ofreciendo el local de A.T en portales inmobiliarios, según explica el abogado del comprador, Oswaldo Passarell.
Juicio
Ante la reiterada negativa, el joven presentó en enero de 2025 una demanda ante los juzgados de Manresa, solicitando la rectificación y medidas para impedir que el local se vendiera a otra persona mientras durara el proceso.
Durante el litigio, la Sareb atribuía la culpa a su intermediario y que el acuerdo real era sobre el almacén. Sin embargo, el agente inmobiliario contradijo la versión y declaró que nunca tuvo las llaves del almacén ni siquiera sabía que existía. Aseguró que en todo momento mostró y vendió el local comercial siguiendo las instrucciones que había recibido.
"Volumen"
El juez, en su sentencia del pasado febrero, señaló las "lagunas y omisiones probatorias" de la Sareb y criticó que la entidad no presentara ninguna fotografía ni anuncio que demostrara que el almacén hubiera estado a la venta. La sentencia no solo admite la demanda, sino que reconoce que el inmueble correcto es propiedad del joven informático.
Conviene recordar que el llamado 'banco malo' todavía puede presentar su apelación hasta el 18 de marzo.
Tras consultar con la entidad, desde la Sareb defienden que "debido al alto volumen de transacciones que realiza cada año, es posible que en algún caso se produzca un error de este tipo", así como confirman su responsabilidad con las cargas.
