El Santander se fija como objetivo culminar 2028 como uno de los bancos globales más rentables del mundo. El plan estratégico a tres años que la entidad presenta este miércoles en Londres establece como principales metas superar los 20.000 millones de euros de beneficio y multiplicar el dividendo en efectivo por más de dos, con mayor peso de la remuneración en efectivo.
La consolidación del plan ONE Transformation y las recientes adquisiciones del británico TSB y el estadounidense Webster impulsarán a la entidad que preside Ana Botín a conseguir un retorno sobre activos tangibles (ROTE) por encima del 20% al cierre de 2028.
Una cifra que ya adelantó la número uno de la entidad tras anunciar la compra de Webster, y que se verá aderezada con nuevos estímulos para captar inversores y reforzar la fidelidad de los actuales accionistas.
Entre ellos, el plan contempla un considerable impulso a la remuneración al socio, especialmente en lo que respecta al dividendo en efectivo. El Santander prevé multiplicar por más de dos esta cifra al finalizar el programa a tres años. El banco abonará a sus accionistas un total de 24 céntimos por título con cargo a los resultados de 2025.
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El Santander mantendrá su política de repartir el 50% de los resultados a sus accionistas. No obstante, a partir de 2027 ampliará hasta el 35% el porcentaje que destinará al dividendo en efectivo, mientras que el 15% se corresponderá con recompras de acciones.
El plan vigente hasta ahora establecía un reparto prácticamente equitativo entre ambas modalidades.
