El portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez
Tito Álvarez, líder del taxi, se reinventa en Venezuela con una casa-hogar para niños y ancianos
El principal opositor a las VTC asegura que se muda no solo por amor, sino por un proyecto de vida: ha comprado un piso cerca de la playa por 8.000 dólares
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Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi, inicia una nueva etapa en Venezuela, donde planea crear un hogar para niños y ancianos en situación de calle. "Aquí, con muy poco, puede hacerse mucho", ha afirmado a Crónica Global.
Hace unos días, el líder del taxi sorprendió a partidarios y detractores anunciando que se iba a vivir a la isla caribeña de Margarita y se casaba con una venezolana. Aunque asegura que no abandonará su lucha contra las VTC, ya tiene algunos proyectos en la isla. Entre ellos, la construcción de este hogar para menores y personas mayores sin recursos.
Marcha lenta de taxis convocada por Élite Taxi, en la plaza de España, a 28 de mayo de 2024, en Barcelona
"Muy viable"
Se trata de un proyecto que lleva tiempo estudiando y que considera “muy viable”. La idea es poner en marcha una casa-hogar para los niños y ancianos que viven en la calle, ofrecerles orientación y cubrir necesidades básicas como ropa, acompañamiento y educación.
Asegura que ya ha tejido una red de contactos en Venezuela “a todos los niveles”, que ha recorrido las zonas más pobres y humildes y que, por ello, está convencido tanto de la necesidad como de la viabilidad de sacar adelante este proyecto de forma totalmente independiente y sin ánimo de lucro.
El portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez EUROPA PRESS
Apartamento de 8.000 dólares
El portavoz de la asociación de taxis visitó la isla de Margarita siguiendo el consejo de un amigo en julio de 2025, para descansar y despejarse tras 12 años sin vacaciones. Quedó fascinado por la isla y la hospitalidad de su gente: "Aquí tratan muy bien al extranjero, no como en Barcelona", ha explicado.
En Nochevieja conoció a una venezolana y, apenas un mes después, por San Valentín, ya le había pedido matrimonio en un centro comercial lleno de gente.
Sin embargo, asegura que su decisión de mudarse no responde solo al amor, sino también al proyecto de vida que puede permitirse en la isla: está reformando un apartamento que ha comprado por 8.000 dólares a 100 metros de la playa, mientras que en Barcelona tiene que vivir en las afueras y con un alquiler que supera los 1.000 euros mensuales.
Preguntado sobre sus planes de futuro, ha asegurado que no abandonará de forma definitiva ni el taxi ni Barcelona, y que irá "desescalando y delegando sus funciones" de forma progresiva y gradual. Sobre la situación política de Venezuela, ha preferido no pronunciarse.