Establecimiento de Oro Vivo

Establecimiento de Oro Vivo CG Barcelona

Business

Oro Vivo, la cadena de joyerías que siempre pierde dinero

Pertenece a la francesa Sobior y acumula 17 ejercicios consecutivos en números rojos

Contenido relacionado: La joyería Suarez, salpicada por la trama de relojes defraudados en Andorra

Llegir en Català
Publicada

Es muy infrecuente encontrar una compañía que lleve nada menos que 17 años seguidos en pérdidas. Pero existe. Se llama Oro Vivo y es titular de la cadena de joyería del mismo nombre. Gestiona 36 puntos de venta, todos ellos ubicados en centros comerciales.

Pues bien, en 2024 volvió a cerrar las cuentas con tinta roja en su último epígrafe. En esta ocasión fueron 1,9 millones negativos, frente a los 4,1 anteriores.

El resultado mejoró de forma sensible gracias al incremento de la cifra de negocio, que llegó a los 12,4 millones.

Ayudas

La empresa presenta un fondo de maniobra negativo de 8,4 millones. Además, el largo periodo aciago ha dejado su huella en el patrimonio social. Este presenta un saldo deficitario de 8,4 millones y sitúa a la entidad en causa de disolución.

La evita gracias a la transformación en préstamos participativos de deudas contraídas con su accionista francés Sobior, cifradas en 10,2 millones. Asimismo, los recursos propios arrastran quebrantos pasados por importe de 17 millones, que habrán de compensarse en el futuro con los beneficios que pueda obtener.

Entramado

Oro Vivo gestiona en estos momentos 36 establecimientos en España. Durante el ejercicio bajó la persiana de los locales existentes en Sant Quirze del Vallès, Badalona, Barberà del Vallès, Palma de Mallorca, Sant Boi de Llobregat y Madrid. En cambio, abrió en La Coruña, Las Rozas, Viladecans, Getafe, Irún y La Morea (Navarra).

Las oficinas centrales se encuentran en Mataró. La plantilla comprende 156 empleados.

Auge y declive

Oro Vivo llegó a su particular cima en 2007, con 60 locales, más de 25 millones de ingresos y 1,7 millones de excedente. A partir de ahí las ventas comenzaron a caer y las cuentas cambiaron de signo para teñirse de rojo.

Oro Vivo fue fundada en 1989 por Juan Manuel Coco, aliado con el grupo suizo Golay, líder mundial en la distribución de perlas cultivadas. En 2005, poco antes de entrar en recesión, la entidad contaba con 60 tiendas. El diseño de las alhajas se realizaba en Barcelona. La producción, en China, Vietnam y Tailandia. El momento propicio fue aprovechado por los accionistas para vender la compañía al grupo francés Christian Bernard.

Cambio de manos

Poco después, el país entró en recesión y Oro Vivo se desplomó. En 2014, tras sufrir seis ejercicios consecutivos de pérdidas, el consorcio galo traspasó su filial española al fondo barcelonés Endurance Partners por un precio simbólico. Además, varias sociedades del grupo Christian Bernard condonaron a Oro Vivo créditos por más de 6 millones.

En manos de Endurance se mantuvo hasta 2020, cuando cedió el 100% del capital a Sobior.

Oro Vivo posee una filial en Portugal, que tiene a cargo 21 tiendas. A diferencia de su matriz española, la lusitana gana dinero cada año.

Alhajas de Oro Vivo

Alhajas de Oro Vivo CG Barcelona