El inversor Hugo Casanovas, presidente de Democratic Capital Sicav, en una entrevista con 'Crónica Global'

El inversor Hugo Casanovas, presidente de Democratic Capital Sicav, en una entrevista con 'Crónica Global' Òscar Gil Coy Barcelona

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Hugo Casanovas, el desconocido inversor catalán con la mayor rentabilidad de España

Democratic Capital Sicav, sociedad de inversión de capital variable gestionada por Gesiuris, cerró 2025 con una asombrosa alza del 86%

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Hay un desconocido vehículo inversor en España que ha batido todos los récords. Se trata de Democratic Capital Sicav, una sociedad de inversión catalana de capital variable gestionada por Gesiuris que cerró 2025 con una rentabilidad del 86%.

Las cifras son las más elevadas del país y de Europa el año pasado, y tampoco constan históricamente otras alzas semejantes en España, según apuntan sus propios gestores a este medio.

El presidente de la sicav es el catalán Hugo Casanovas, un exbanquero privado que dirige este vehículo desde 2014, y cuyo equipo de gestión ya ha pasado a la historia de las finanzas españolas.

¿Cómo se obtiene una rentabilidad anual del 86%? Son cifras casi inéditas.

La clave de nuestro fondo es la flexibilidad: podemos ser agresivos o conservadores según nos parezca. Pero el año pasado batimos récords porque nos volcamos en activos relacionados con el oro y la plata.

Supieron ver algo antes de tiempo.

Llevábamos años estudiando el sector. El déficit estructural de los países y la impresión masiva de dinero por parte de los bancos centrales han convertido a los metales preciosos y a las materias primas en un refugio. Así, detectamos empresas mineras de oro o plata que tuvieran balances saneados. Nos volcamos ahí y, en un año, algunas multiplicaron hasta por cinco su valor.

¿Cómo lo hicieron?

Estuvimos investigando tres o cuatro años. Fue un trabajo descomunal de análisis para ver qué mina era la mejor, evitando las de países complicados y centrándonos en Australia, Canadá, Estados Unidos o Sudamérica.

¿Por qué ha subido el oro o la plata?

Los países occidentales financian sus déficits imprimiendo billetes, y eso genera inflación, mucho más alta de lo que dice la prensa. El oro siempre va a ser un valor refugio. Y hay un déficit estructural de materias primas para la transición energética, como chips o placas solares, que requiere mucho cobre y plata. Supimos verlo antes de tiempo, y el 85% de nuestra cartera pasó a ser de materias primas. Ahora nos empezamos a retirar de este mercado, y solo tenemos un 12% de nuestras inversiones. Cuando algo se pone muy de moda y el inversor minorista entra por especulación, nosotros vendemos.

¿Y para 2026?
La máxima del año pasado era la convicción, este es la diversificación.
¿Qué prevén?
Un año volátil, marcado por la incertidumbre de las políticas de Trump y los aranceles. Actualmente tenemos mucha caja para aprovechar correcciones y buscar también lo que el mercado ignora.
El inversor Hugo Casanovas, presidente de Democratic Capital Sicav

El inversor Hugo Casanovas, presidente de Democratic Capital Sicav Òscar Gil Coy Barcelona

¿Qué inversiones están acometiendo?

Estamos cortos en valores que consideramos sobrevalorados, como Nvidia, IBM, Palantir o Eli Lilly, y apostamos por otros que vemos que tienen crecimiento, como Sanofi, Grifols o Puig. La IA también ha hecho que las acciones de softwares tradicionales caigan mucho, como Accenture, que está baja.

¿Por qué Puig?

Acaba de crecer bastante más que la inflación. Es una compañía muy estable, con marcas muy consolidadas y con un PER (Price to Earnings Ratio) de 13. Y tienen muy poca presencia en China, por lo que pueden crecer mucho en ese mercado. Quizás su precio esté sobre 20 euros la acción. Su salida a bolsa no fue muy bonita, pero es un caso típico de compañía que nos gusta: consolidada, fácil, estable, con crecimiento y barata.

Hay otra empresa catalana en la que invierten: Grifols.

Tuvieron una OPA a precio de risa, pero afortunadamente los accionistas se negaron. El problema de Grifols ha sido que se apalancaron en exceso y en el corto plazo no supieron rentabilizar las inversiones. Con la subida de tipos, la factura subió demasiado y la bolsa les castigó. Pero tienen el monopolio u oligopolio de su mercado, y la salud es el negocio del futuro. Cada vez están mejor gestionados. Si reducen deuda los próximos años, subirán mucho en bolsa. Ahora está en 11 y creo que puede escalar a 18.

¿Cuáles son sus máximas?

Invertir en buenas compañías, con buenos negocios y a precios razonables.

¿Invierten en banca?

No supe ver a tiempo su desmesurado crecimiento post Covid. Nos quedamos fuera. Aunque es un negocio que tampoco me convence en exceso, por las disrupciones de las nuevas tecnologías y su gran estructura de costes fijos. Es cierto que han ganado mucho dinero por la subida de los tipos, pero su tren ya ha pasado y nosotros no nos subimos a tiempo.

¿Y en criptomonedas?

No podemos, debido a la regulación de nuestro fondo, pero si pudiera tampoco lo haría. No puedo invertir en algo que no entiendo y que me cuesta valorar. Mi intuición me dice que todas las criptos valdrán un día cero euros.

¿Por qué lo cree?

Las empresas, al final, tienen una un valor real, una operativa. Existe un coste, un margen y un beneficio. Y las materias primas como el oro existen, son limitadas y desde la época griega o egipcia funcionan como reserva de valor y moneda de cambio. ¿El bitcoin, en cambio, qué es?

¿Se aventura a pronosticar algo a diez años vista?

Si aún seguimos en este mundo, que ya es mucho decir, creo que las materias primas seguirán siendo una oportunidad. La ratio entre el mundo financiero y las materias está muy desequilibrada: Elon Musk podría comprar 45 veces toda la plata del planeta. Pero el mundo crece, en personas y en PIB. Cada vez habrá más indios o africanos que quieran coche, nevera o placas solares. La bolsa subirá y las materias primas también.

¿Cuál ha sido su mayor error de inversión?

He cometido muchos, porque en la inversión el error es parte del día a día. Creo que el más grave fue en 2019, cuando entramos como bajistas en Tesla. No lo entendimos bien y pensamos que estaba sobrevalorada. Nos causó algunas pérdidas, pero son cosas que pasan. Es imposible predecirlo todo, pero sí que he aprendido a diversificar más, excepto el año pasado, claro, que lo tenía clarísimo.

¿Cómo llegó a esta profesión?

Empecé como auditor, pero no me convenció. Aprendí y me fui a Brasil para montar con unos amigos una consultoría de inversiones. Estuve dos años y pasé al sector financiero. Hice el máster de la Pompeu Fabra y trabajé para banca privada durante diez años. Hice muchos contactos y aprendí, y decidí montar mi propio vehículo de inversiones. Y hasta hoy.