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Endesa ha destinado 11,5 millones de euros para optimizar la resiliencia de sus redes de distribución eléctrica en Cataluña. En el marco de la campaña de invierno que lleva a cabo la compañía, los esfuerzos se han centrado en el refuerzo con vistas a reducir al máximo el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos.

La filial e-distribución ha procedido así a la revisión de 3.329 kilómetros de líneas de media y alta tensión en Cataluña. Además ha llevado a cabo 7.184 inspecciones en subestaciones y centros de distribución.

El plan de Endesa se desarrolla igualmente en un contexto de incremento estacional del consumo eléctrico. De este modo, uno de los principales objetivos es reducir el riesgo de incidencias y también el tiempo de recuperación del suministro en el caso de que se produzcan anomalías.

Para llevar a cabo estas operaciones, Endesa ha empleado drones y helicópteros equipados con alta tecnología. A través de ella, es posible confeccionar mapas en 3D de las redes y de su entorno.

Imagen de torres de distribución de electricidad Cedida

Una herramienta especialmente útil en las tareas de tala y poda de la masa forestal en las proximidades de las líneas aéreas, dado que permite establecer si la distancia es la adecuada para evitar incidencias. 

Precisamente, estas aplicaciones han sido claves para las labores de tala y poda que Endesa ha llevado a cabo en el entorno de más de 1.500 kilómetros de tendido eléctrico. Se trata de una tarea imprescindible para minimizar el riesgo de que potenciales caídas de árboles y ramas próximos a la red dañen los cables y provoquen un corte repentino del suministro.

Nieve húmeda

Las actuaciones de Endesa también se han centrado en eliminar al máximo el riesgo de la acumulación de nieve en las líneas. Un fenómeno que afecta especialmente en zonas con una elevada humedad, donde se da el fenómeno conocido como "nieve húmeda". 

Se trata de un fenómeno excepcional que genera una nieve con alto contenido de agua líquida, próxima al punto de congelación. Esta combinación favorece que la nieve se adhiera firmemente a los elementos eléctricos y provoque incidencias como la quiebra de líneas o, incluso, la caída de torres.

Imagen de José Bogas, CEO de Endesa Gala Espín

El incremento sustancial del peso que deben soportar los soportes y del impacto de los vientos sobre estas líneas eléctricas puede provocar el colapso de las infraestructuras y obliga a rehacer gran parte de las instalaciones, señala Endesa en un comunicado.

Un fenómeno que ya se dio en el año 2020 en diversas zonas de la provincia de Girona, como consecuencia del paso de la borrasca Gloria.

Actualmente, Endesa cuenta con una red de distribución de más de 100.000 kilómetros en Cataluña, una distancia equivalente a 2,5 veces el perímetro del planeta Tierra. Con el fin de paliar los efectos del cambio climático, la compañía invierte en reforzar y digitalizar la red con el fin de mejorar su resiliencia. También pone en marcha planes de emergencia para responder de la forma más rápida posible a las incidencias.