Los trabajadores de mantenimiento de la red de saneamiento de Málaga —dependientes de la UTE Málaga Redes Saneamiento (vinculada a FCC-Aqualia), que presta el servicio para Emasa— han iniciado este lunes un encierro indefinido como medida de presión por sus condiciones laborales.
El encierro, según informan los trabajadores en redes sociales, se está llevando a cabo en el Hospital Noble, sede de la empresa municipal, tras dos semanas de huelga indefinida sin avances en la negociación de sus condiciones y del convenio colectivo que reclaman.
Dos semanas de huelga
La protesta empezó el pasado 1 de febrero, cuando los trabajadores iniciaron la huelga por la falta de progresos en las reuniones entre Aqualia y Emasa.
Desde ese día, los empleados han llevado a cabo marchas y concentraciones diarias en distintos puntos de la ciudad en demanda de soluciones. Pero, tras 14 días de paro, y ante "la ausencia de gestos de apertura de negociación real", la plantilla ha decidido intensificar la movilización con el encierro indefinido.
Reivindicaciones laborales
Los trabajadores piden negociar salarios dignos, el reconocimiento de su antigüedad, la consideración de la actividad como tóxica, penosa y peligrosa, y una regulación de la jornada laboral que impida la libre disposición del tiempo de trabajo por parte de la empresa, y permita una verdadera conciliación de la vida laboral y familiar, entre otras reivindicaciones.
El encierro se ha iniciado a primera hora de este lunes en el Hospital Noble y se mantendrá hasta que se retome un diálogo que dé respuesta a esas demandas.
Huelga
La plantilla sostiene que la huelga ha tenido un seguimiento generalizado y cree que, si no hay avances, el conflicto no tiene visos de resolverse a corto plazo.
Este conflicto laboral llega, además, en un contexto marcado por la inestabilidad meteorológica en toda la provincia de Málaga. La continuidad del paro en el servicio de saneamiento y mantenimiento de la red de agua puede complicar la respuesta operativa a incidencias derivadas del temporal.
