"Somos las manos y los pies de Adif, pero cobramos menos de mil euros y sufrimos irregularidades a punta pala". Así resume una empleada el malestar que se gesta, de un tiempo a esta parte, en estaciones de tren catalanas gestionadas por la contratista Serveo.
La otrora filial de Ferrovial --la vendió después de su marcha a Países Bajos-- presta servicio en 22 terminales low cost en Cataluña. Lo hace con empleados que, a pesar de estar contratados como auxiliares, se encuentran solos al frente de las estaciones, por lo que recaen sobre ellos "funciones críticas de operatividad".
Denuncia en Inspección de Trabajo
Lo aseguran trabajadores de distintas estaciones y voces sindicales, algo que ya ha dado lugar a la denuncia de un particular ante la Inspección de Trabajo en Girona. El organismo valora desde el pasado 4 de febrero la apertura de una investigación.
En la denuncia, a la que ha tenido acceso este medio, se describe la apertura y el cierre de estaciones, la gestión de incidentes de seguridad, llamadas fuera de jornada y fraude de categoría profesional.
"Soy auxiliar, pero también he formado en rescates de ascensores y he debido acercarme a la estación a apagar una alarma a las dos de la madrugada", enumera un empleado que, como el resto, prefiere mantenerse en el anonimato.
Tornos de acceso a una estación ferroviaria catalana
Nóminas por debajo de mil euros
A cambio, reciben nóminas que a duras penas superan los mil euros y que dependen de unas horas complementarias que, no obstante, las mismas voces señalan como estructurales para no dejar descubierto el servicio, del que dependen miles de pasajeros.
"Tengo un contrato parcial al 78% y, en los últimos tres años, he hecho el 90% de una jornada completa", explica uno de ellos, que ha perdido su vivienda habitual y lo achaca a la precariedad de su contrato.
Otros auxiliares señalan irregularidades en las nóminas --"me han debido hasta 80 horas complementarias en dos meses--, contratos temporales concatenados sin recibir copia alguna e, incluso, episodios de acoso laboral que se saldaron con la recolocación de los denunciantes en otras estaciones.
Una “penosidad” agravada por jornadas laborales maratonianas cuando el relevo se ausenta --lo que fuerza el doble turno-- o el último tren de la jornada lleva retraso, algo tan común en la red catalana: "En vez de salir a las 22:40, sales a las dos o las tres de la madrugada".
Lagunas
Fuentes sindicales reconocen que esta situación se repite en las estaciones gestionadas por subcontratas de Adif, pero auguran poco recorrido para estas demandas.
Serveo originalmente empleaba a personal de a bordo en los trenes y no en tierra, por lo que carece de convenio para dar servicio de estación e impera el convenio estatal. Este recoge una amplia variedad de funciones, principalmente de ayuda al pasajero y de apoyo al mando superior.
"Ya plantamos batalla contra el contrato de auxiliar ferroviario, pero la perdimos en los tribunales hace más de una década", sostienen desde UGT, animando a apuntalar la guerra laboral en la falta de un convenio de la empresa para hacer tareas de taquilla y, así, mejorar sus condiciones.
"Entendemos que haya un empleado si se trata de una estación pequeña, pero lo que pedimos es que este cobre lo mismo que un trabajador de Renfe", agregan.
Serveo lo niega
¿Qué dice Serveo? Preguntada por este medio, niega que el personal auxiliar desarrolle funciones no recogidas por el convenio, desterrando reconocimiento alguno al pulso laboral que se libra en Inspección de Trabajo.
También asegura que abrió un expediente para investigar el presunto acoso, que concluyó que este "no se había producido", por lo que "se ofreció a la persona denunciante un cambio de estación, propuesta que fue aceptada", insiste la compañía.
71 millones en juego
El malestar es profundo en parte de la plantilla catalana de Serveo cuando la firma madrileña se juega la renovación del servicio.
Adif publicó el 2 de febrero la salida a concurso público de 12 lotes con estaciones de Barcelona, Girona y Tarragona --entre otras demarcaciones españolas-- por 71,4 millones de euros, motivo por el que un mando territorial dio la instrucción por escrito de no dar información a otras empresas.
Una estación de Rodalies (Barcelona)
"Os informo de que ha salido a licitación el servicio [...] no tenéis obligación de responder ninguna de las preguntas que os realicen y, obviamente, por parte de Serveo, no estamos interesados en que se den", rezaba el correo, instando también a informar si algún competidor se personaba en las estaciones.
Malestar profundo
Un movimiento habitual en las licitaciones públicas que ha sido visto como malas artes por los auxiliares, a los que una reciente noticia procedente de Toledo les alimenta la rabia.
Un juzgado de lo social ha condenado a Serveo por vulnerar los derechos fundamentales de un empleado del 112 al que despidió tras el fracaso de una negociación colectiva con la que pretendía una reducción de horas a consecuencia de los pliegos de la nueva adjudicación del servicio de emergencias.
