José Alberto Marín (1959) es abogado, notario y decano del Colegio Notarial de Cataluña (CNC). Suma una trayectoria de 40 años como fedatario público.
En 2020, Marín se convirtió en máximo mandatario de la pequeña pero influyente institución barcelonesa. Desde entonces, ha logrado que las tesis notariales permearan en el debate público.
Ha conseguido que, por ejemplo, el debate sobre el problema de la vivienda en España sumara la voz de los notarios, los únicos que ven --y anotan concienzudamente-- diariamente las compraventas de pisos y chalés de los españoles.
- - Existe la imagen del notariado como una profesión antigua, de libros polvorientos. Sin embargo, parece que están ustedes en la vanguardia tecnológica. ¿Cómo funciona la profesión notarial hoy en día con las nuevas tecnologías?
- El notariado ha seguido varias fases para llegar a una cumbre tecnológica que yo creo que es en la que estamos. Primero fue la informatización interna de las notarías; luego, el establecimiento de relaciones tecnológicas con administraciones públicas y registros para digitalizar documentos. La tercera fase, en la que estamos desde hace un año y medio, es el uso de tecnologías para comunicarse directamente con el ciudadano.
- Ya tenemos el protocolo electrónico con copia con CSV, otorgamientos de escrituras por videoconferencia y el portal estadístico del notariado. Sin que nadie se moleste, creo que somos la profesión jurídica más tecnificada de España.
- -Háblenos de ese portal estadístico. ¿Qué pueden encontrar allí ciudadanos y empresas?
- El portal ya está operativo. Cualquier ciudadano puede entrar y, a través de un mapa de España, seleccionar un municipio o zona para recabar datos sobre precios de compra de inmuebles, distinguiendo entre casas, pisos, nuevos o usados. Son precios reales, porque se extraen de las escrituras que firmamos cada día.
- -¿Qué significa 'reales'?
- Piense que de cada documento extraemos más de 300 datos que conforman una base de datos parametrizada. Hasta ahora, los portales inmobiliarios daban información de cuánto pedían los vendedores, pero nosotros informamos de en cuánto se cierran realmente las operaciones.
- ¿Deberían las instituciones escucharles más antes de tomar decisiones relevantes, dado que manejan información de primera mano?
- Yo siempre digo, medio en broma medio en serio, que lo tenemos todo y de primera mano. No puede haber más información que la que tenemos los notarios, tanto de actos económicos como personales: vivienda, testamentos, poderes, bodas, divorcios.
- Desde 2004 tenemos una base de datos que, después de la de la Agencia Tributaria, es la que más datos contiene y probablemente más variados. Hemos decidido hacer más visible este patrimonio de datos porque es de la propia sociedad.
- - Hablemos de la vivienda, un tema central en el debate público. ¿Qué aporta el notariado a esta conversación pública?
- Podemos aportar información y también ideas. Estamos en contacto con todos los operadores: promotores, arquitectos, compradores y administraciones. Conocemos la problemática y tenemos soluciones, lo que ocurre es que probablemente no están en la línea de lo que se está haciendo actualmente.
- -¿Cómo valora las políticas de vivienda de los últimos meses?
- Es una materia muy compleja, pero si me preguntan, yo lo primero que digo es que habría que derogar toda la legislación y partir de cero. Es muy difícil ir poniendo parches. El problema en España es la falta de oferta y lo que hay que promover es la oferta. Ayudar a los compradores genera más demanda cuando no hay oferta.
- -Es la receta del millón. ¿Cómo se logra suelo?
- Tenemos que empezar por generar suelo, modificar la legislación urbanística y eliminar burocracia. No puede tardarse años en obtener una licencia de obras o meses en una conexión eléctrica. Además, hay un problema de transporte: si tuviéramos una red ferroviaria fiable, la gente podría vivir a 35 o 40 km de Barcelona, donde los precios bajan a la mitad, pero la incertidumbre de si el tren llegará a tiempo lo impide.
- - ¿Existe seguridad jurídica para un propietario en España actualmente?
- Nosotros damos seguridad jurídica en cuanto a la titularidad; nadie pierde su propiedad en el papel. El problema es la protección de la seguridad física: la posesión y la ocupación. Lo que está fallando es la recuperación de la posesión, ya sea por ocupación, inquiocupación o decretos que impiden desahucios. Hay que proteger a los vulnerables, pero a costa del Estado, no de los propietarios particulares.
- -Háblenos de la okupación.
- La ocupación no es un derecho; la propiedad sí lo es. Hemos conseguido revertir ese relato a base de esfuerzo. Relato azuzado por algunos políticos. Si se refuerza la seguridad de la posesión, el sistema volverá a funcionar y habrá más viviendas en alquiler.
- -Me gustaría tratar un caso que ha conmovido a la sociedad: el de Leo. Usted intervino en el cambio de apellido de un niño asesinado por su padre en un caso de violencia vicaria. ¿Cómo fue ese proceso?
- Es un caso de violencia vicaria donde el padre mata al hijo para castigar a la madre y luego se suicida. La madre quería que su hijo no llevara el apellido del asesino. El Registro Civil aplicó estrictamente la ley, que no permite modificar el apellido de un fallecido. Me llegó el caso y hablé con un alto cargo del Ministerio de Justicia. Le pedí que lo miraran con otros ojos por ser una situación excepcional.
- Finalmente se aceptó la supresión del apellido paterno, la primera vez que ocurre en España. Fue un mínimo gesto de reparación ante un dolor irreparable.
- -Esto aflora una función social de los notarios que quizá no es tan obvia como la de dar fe de actos jurídicos. ¿Qué otras tareas realizan desde el Colegio y su Fundación?
- El notario tiene una sensibilidad elevada en temas sociales porque la gente confía en nosotros y nos cuenta sus problemas. Tenemos becas para opositores sin recursos y realizamos voluntariado, como en la isla de La Palma tras el volcán, donde creamos tres notarías provisionales gratuitas para que los ciudadanos pudieran cobrar sus indemnizaciones. También lo hicimos de forma telemática y gratuita con la dana de Valencia para acreditar daños ante aseguradoras.
- -En Cataluña existe la fama de querer dejarlo todo 'atado'. ¿Es cierto que se hacen más testamentos aquí?
- Los datos lo refuerzan: Cataluña es el territorio de Europa donde más personas mueren con testamento. El 75% de las herencias que autorizamos tienen testamento, frente al poco más del 50% en el resto de España.
- También somos líderes en poderes preventivos para casos de pérdida de capacidad por enfermedades como el alzhéimer. Aquí el espíritu es muy práctico y no existe ese temor supersticioso a que hacer testamento atraiga a la muerte.
- - ¿Qué reformas legales propondría para facilitarles la vida a ustedes y a los ciudadanos?
- En Cataluña, el derecho civil es de los más modernos de Europa, pero hay cosas que mejorar. Por ejemplo, en las causas de desheredación por falta de trato familiar, hoy es el "hijo bueno" quien debe probar que no había relación, lo cual es una prueba diabólica. Debería ser el legitimario excluido quien demuestre que sí había relación.
- También pediría un registro de cuentas bancarias de fallecidos. Actualmente existe para seguros de vida, pero no para bancos. A veces los herederos renuncian a la herencia porque no saben qué cuentas tenía el fallecido; esto requiere una reforma a nivel estatal.
- -Si se muere un familiar. No puedo averigüar cuántas cuentas bancarias tenía?
- No hay registro único. Por eso pedimos un cambio normativo nacional.
- -¿Ser notario es una profesión elitista?
- Muy pocos notarios provienen de familias de notarios; la extracción social es muy variada, principalmente clase media. Para ser notario solo hay que ser licenciado en Derecho. El Colegio de Cataluña tiene una academia donde notarios en activo preparan a los jóvenes gratuitamente y de forma desinteresada.
- Además, hay becas de nuestra fundación para quienes no tienen músculo económico para aguantar los años de oposición. Convertirse en notario es un auténtico ascensor social.
- - Para terminar, en plena era de la inteligencia artificial (IA), ¿cómo será el notariado en diez años?
- La IA nos potencia. En un mundo donde todo se cuestiona, nosotros somos fedatarios; lo que diga el notario, es real. El notario nunca será suplido porque ofrecemos una visión de 360 grados y añadimos el aspecto humano. Percibimos la emoción: al que vende le duele vender y el que compra tiene dudas.
- Eso jamás lo suplirá la IA. Será nuestra mejor colaboradora para ser más eficientes, pero sin perder la esencia de solucionar los problemas de las personas.
