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El Consejo Europeo ha dado un paso en favor de la consolidación del sector de las telecomunicaciones en la Unión Europea, al solicitar a la Comisión Europea que reforme las directrices sobre evaluación de concentraciones recogidas en el reglamento de fusiones.

El objetivo es facilitar operaciones corporativas que permitan ganar escala, inversión e innovación en un contexto geopolítico cada vez más exigente.

Tesis de Marc Murtra

“Hemos alcanzado un acuerdo para que en ciertos sectores, como el de las telecos, se permita un mayor grado de concentración corporativa para alcanzar los ansiados niveles de inversión e innovación”, ha explicado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tras la cumbre de líderes de los Veintisiete.

Aunque el Consejo Europeo carece de poder legislativo directo, sus mandatos políticos suelen marcar la agenda comunitaria.

En este caso, el mensaje se interpreta como un respaldo explícito a las demandas históricas del sector y, en particular, a las tesis defendidas por Marc Murtra, presidente de Telefónica, quien ha abogado por un “nuevo contrato social” que vincule mayor concentración empresarial con compromisos reforzados de inversión y despliegue tecnológico.

La Comisión, presidida por Ursula von der Leyen, ya trabaja en la revisión de las directrices de concentración. Sin embargo, hasta ahora las señales emitidas desde Bruselas habían sido interpretadas por las operadoras como restrictivas.

De hecho, la comisaria de Competencia, Teresa Ribera, había reiterado en los últimos meses su rechazo a “fusiones indiscriminadas”.

Pérdida de competitividad

Las operadoras, por el contrario, sostienen que la política de fomento intensivo de la competencia aplicada durante dos décadas ha fragmentado excesivamente el mercado.

En Europa hay 40 grandes operadores frente a los tres que figuran en Estados Unidos o China. Ello ha provocado, a juicio de las grandes empresas, guerras de precios que han mermado su capacidad de inversión.

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, presentando el nuevo plan estratégico de la compañía Diego Radamés - Europa Press

Como consecuencia, alertan, el continente arrastra un retraso significativo en el despliegue de fibra y 5G respecto a otras grandes economías.

Murtra y Costa concuerdan

El enfoque de Costa también conecta con la estrategia defendida por Murtra en otros puntos.

El presidente del CE ha subrayado que la flexibilización de las reglas debe enmarcarse en un “contrato social” que garantice que las compañías resultantes de procesos de consolidación refuercen sus compromisos de inversión e innovación, con el objetivo de crear “campeones europeos” en sectores estratégicos.

Murtra, a su vez, ha planteado que la escala es condición necesaria para sostener el esfuerzo inversor que exige la transición digital y competir en igualdad de condiciones con gigantes estadounidenses y asiáticos.

Futuras operaciones

Entre las operaciones que podrían poner a prueba el nuevo clima regulatorio figura la eventual adquisición y reparto de SFR --segundo operador francés, controlado por Altice-- entre sus competidores nacionales: Orange, Bouygues Telecom e Iliad. La operación serviría como termómetro del grado de flexibilidad que adoptará Bruselas.

El sector mira también al precedente británico, donde la Competition and Markets Authority aprobó la fusión entre Vodafone y Hutchison y priorizó compromisos de inversión y cobertura frente a un análisis centrado exclusivamente en precios.

¿Y en España?

En España, Telefónica estudia posibles movimientos corporativos para reforzar su escala, un movimiento que cuenta con el respaldo del consejo y de sus grandes accionistas --Estado, Criteria y la saudí STC--.

La compañía debería efectuar una ampliación de capital para ejercer la adquisición y mejorar la escala y la situación competitiva. Entre sus opciones de compra figuran los negocios de Vodafone o Digi en España, si bien la compra enfrentaría complejidades regulatorias.