Los efectos del brote de peste porcina africana detectado a finales de noviembre en la provincia de Barcelona ya se dejaron sentir con fuerza durante el mes de diciembre en cuanto a las ventas en el exterior. Las exportaciones de carne de porcino a terceros países (aquéllos que no forman parte de la Unión Europea) sufrieron un desplome del 19% en el último mes del año respecto al mismo de 2024.
La fuerte caída guarda relación directa con el cierre de algunos de los principales mercados que adquieren porcino de los mataderos españoles. La confirmación de los primeros casos, detectados en el bosque de Collserola y fuera de las explotaciones ganaderas, provocó el veto a la entrada de este tipo de carne por parte de unos 40 países.
Ganado porcino en una explotación ganadera / EP
La consecuencia se ha traducido en cifras que confirman los negativos augurios del sector con vistas al ejercicio que acaba de comenzar.
Así, el volumen de las exportaciones de carne y preparados de porcino a terceros países totalizó en diciembre 83.215 toneladas, de acuerdo con los datos aportados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La cifra refleja un considerable descenso en relación con las 102.111 toneladas que se vendieron fuera de la Unión Europea en diciembre de 2024.
El grueso de esta aguda caída se sitúa en los mercados de Filipinas y Japón. Éstos ocupan los puestos segundo y tercero, respectivamente, en la relación de los principales destinos del porcino español al margen de la UE.
Las exportaciones a estas dos plazas registraron volúmenes prácticamente simbólicos en diciembre. En el caso de Japón, superó levemente las 1.100 toneladas; mientras, hasta Filipinas apenas llegaron algo más de 900. Cifras que contrastan de forma significativa con el promedio mensual habitual de ambos, que se sitúa en torno a 15.000 toneladas.
Mercados cerrados
Tanto Filipinas como Japón figuran entre los mercados que cerraron sus puertas a cal y canto tras los primeros casos confirmados de peste porcina en Cataluña. De esta forma, apenas se pudo salvar poco más de un 7% de las ventas, certificadas en diciembre y cerradas con anterioridad.
En 2024, Japón fue el segundo destino fuera de la UE del porcino español, con un volumen total de 194.540 toneladas. De cerca le siguió Filipinas, con 186.109 toneladas. Durante 2025, las tornas han cambiado y este último ha sobrepasado al destino nipón, aunque con cifras muy similares, en torno a las 169.000 toneladas, conforme a las cifras de la Subdirección General de Acuerdos Sanitarios y Control en Frontera del Ministerio que dirige Luis Planas.
El ministro de Agricultura, Luis Planas / EP
El fundido prácticamente absoluto de diciembre ha agrandado el descenso que ambas plazas estaban produciendo durante 2025. En el caso japonés, la caída global se ha ido al 13,5%, frente al cerca del 7% que había registrado hasta noviembre. Para Filipinas, el descenso ha superado finalmente el 9%, cuando apenas un mes antes se situaba en torno al 4,5%.
Con ser abultada, la debacle se ha evitado gracias a los pactos con los otros dos grandes destinos del porcino en la división de terceros países. Especialmente, en el caso de China, con la que el Gobierno español firmó recientemente un acuerdo comercial que ya preveía la posibilidad de regionalizar el veto a la entrada de carne en el caso de un brote de peste porcina africana.
No obstante, pese a que la restricción afecta únicamente a los mataderos situados en la provincia de Barcelona, las exportaciones al gigante asiático han sufrido una caída del 10% en diciembre. El efecto de la peste se refleja en el contraste con el retroceso que las ventas a China acumula hasta noviembre, que se situaba en el 6%.
El otro mercado que ha contribuido a evitar males mayores en el último mes del año ha sido Corea del Sur. En su caso, también acordó en las primeras semanas de la crisis limitar la prohibición, de modo que la única área restringida era el perímetro de 20 kilómetros en torno al lugar donde se detectaron los primeros casos.
La venta de porcino a Corea del Sur se ha incrementado algo más de un 10% en diciembre. Todo un logro, a primera vista y dadas las circunstancias adversas. Pero incluso en esta plaza también se ha dejado sentir el efecto de la peste. La evolución durante el último mes del año ha distado mucho de la reflejada en el balance global de de 2025. A lo largo del año, las exportaciones de porcino a Corea del Sur se han disparado un 50%, hasta superar las 135.000 toneladas.
Ésta ha sido una de las claves para que el balance global de 2025 no refleje una evolución negativa, pese al impacto de la peste en las cifras de diciembre.
Annus horribilis
Así, el sector cerró el año con 1,353 millones de toneladas exportadas a terceros países, lo que supone un incremento del 2,6% respecto a 2024. La tendencia hasta el pasado noviembre apuntaba a una subida que se aproximaba al 4%.
Recién terminado enero, la industria del porcino ha iniciado un particular 'annus horribilis' en el que sí aflorará en su totalidad el impacto de la peste porcina. Mercados como Japón y Filipinas, y cerca de una treintena adicional (aunque con un peso mucho menor que los anteriores) se han ido a cero al cerrar sus fronteras a cal y canto.
Para que la situación vuelva a las condiciones anteriores, si la diplomacia no funciona, han de transcurrir doce meses sin detección de nuevos casos. Aun en estas fechas, prosigue la detección de positivos de peste porcina; eso sí, siempre fuera de las explotaciones ganaderas.
